viernes, 15 de mayo de 2020

VANIDAD DE VANIDADES…


VANIDAD DE VANIDADES… (Colección Temas varios)




Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R. 


Mataiotes mataioteton, ta panta mataiotes

Esta frase la encontramos en el libro del Eclesiastés, capítulo uno, versículo dos: ´´¡Vanidad de vanidades! - dice Cohélet -, ¡vanidad de vanidades, todo vanidad!´´. Leer la Biblia es una experiencia que todo fiel cristiano debe experimentar al menos una vez en su vida. La Biblia es una bellísima biblioteca compuesta por 73 libros. Al abrir el Antiguo Testamento encontramos el libro del Eclesiastés (Qohélet en hebreo, ´´el hombre de la asamblea´´), que puede ser el nombre propio del libro o ´´el Eclesiastés´´, ´´el predicador’’. Este libro es postexílico. Quien escribe inicia llamándose a sí mismo el ´´hijo de David y rey´´. Por mucho tiempo se le ha atribuido la autoría al gran rey Salomón. Los especialistas de la Palabra de Dios afirman que el autor es anónimo, judío y oriundo de Jerusalén, siglo III. El autor va hilvanando las ideas sobre la vanidad de las cosas humanas. El especialista en Biblia, el redentorista Tirso Cepedal, en su muy estimado libro Curso de Biblia-Claves para leer el Libro Sagrado, dice lo siguiente en torno al autor: ´´El autor es un creyente en Dios, cuyos mandamientos hay que guardar, y ante el que habrá que rendir cuentas´´. Si el tema del Qohélet es la vanidad, ¿qué es la vanidad?
Vanidad, según el Diccionario de la lengua española, significa: ´´Cualidad de vano. Arrogancia, presunción, envanecimiento. Caducidad de las cosas de este mundo. Palabra inútil o vana e insustancial. Vana representación, ilusión o ficción de la fantasía´´. ¿Es a esta vanidad a la que se refiere el hagiógrafo del Qohélet? El término hebreo traducido ´vanidad´ significa literalmente: aliento, vapor, humo, respiración, aire, nada. En una palabra: insustancial. Y la frase ´´vanidad de vanidades´´ expresa el máximo vacío. El autor del libro sagrado llega a una conclusión: el conjunto de los afanes del hombre y la mujer será vanidad si no tienen presente a Dios en sus vidas.  Ese deseo infinito del hombre y la mujer de buscar la felicidad sin contar con Dios, de encontrarle sentido a la vida en las cosas humanas y temporales, terminará en el sinsentido de la existencia. La expresión ´´todas las cosas debajo del sol´´ significa las cosas humanas, terrenales y temporales, se refiere al mundo mortal. Esta expresión se repite en toda la obra del Qohélet. Algunos especialistas de la Biblia traducen el vocablo ´vanidad´ como lo ´absurdo´.
El libro del Eclesiastés pertenece a la literatura didáctica o sapiencial de la Biblia. Junto a los Proverbios, Job, Eclesiástico, Sabiduría, desarrollan el tema de la Sabiduría, con (s) mayúscula, que se obtiene viviendo de cara a Dios. Solo así se puede adquirir. Ciertamente, los libros sapienciales de la Biblia tuvieron influencia de pueblos de Mesopotamia, Arabia y Egipto, nos dice el padre Cepedal. Este libro ha sido catalogado muchas veces de ser escéptico o pesimista. Inclusive, algunos afirman que es el libro más extraño de la Biblia. Pero para quienes lo han estudiado y entendido bien, es un libro sagrado, cuyo autor presenta una serie de preguntas en la búsqueda infinita del propósito de la vida. En él leemos

Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo: su tiempo el nacer, y su tiempo el morir; su tiempo el plantar, y su tiempo el arrancar lo plantado. Su tiempo el matar, y su tiempo el sanar; su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar. Su tiempo el llorar, y su tiempo el reír; su tiempo el lamentarse, y su tiempo el danzar. Su tiempo el lanzar piedras, y su tiempo el recogerlas; su tiempo el abrazarse, y su tiempo el separarse (Eclesiastés 3, 1-5). 

Sin embargo, todo será vanidad si no se tiene presente a Dios en la vida.
Al Pacino, Keanu Reeves y una de mis actrices favoritas, la bellísima Charlize Theron, en el año de 1997, protagonizaron una película intitulada The Devil's Advocate (El abogado del Diablo). Con un guion impecable, según los críticos, la frase más memorable de la película fue esta: ´´La vanidad es, definitivamente mi pecado favorito´´. Frase pronunciada por el ´Diablo´ (Al Pacino) al insigne abogado Kevin Lomax (Keanu Reeves). ¿Será la vanidad el pecado favorito del Diablo? La palabra griega ´diablo´ significa ´´el calumniador´´. Varios santos, maestros de espiritualidad y el papa Francisco, recientemente, han abordado el tema de la vanidad en el cristiano como pecado grave y favorito del Diablo. El libro la Imitación de Cristo, considerado un clásico de la espiritualidad universal, su autor más probable, el monje agustino Tomás de Kempis (siglo XV), escribió sobre la vanidad: 

Vanidad es desear larga vida y no cuidar que sea buena. Vanidad es mirar solamente a esta presente vida y no prever lo venidero. Vanidad es amar lo que tan presto se pasó y no buscar con solicitud el gozo perdurable. Acuérdate frecuentemente de aquel dicho de la Escritura: No se harta la vista de ver ni el oído de oír. 

En una de sus tan apreciadas homilías, el papa Francisco, desde el blanco ambón de la capilla de Casa de Santa Marta, en el Vaticano, dijo lo siguiente sobre la vanidad: 

La vanidad es una enfermedad espiritual muy grave. Los cristianos que viven así para aparentar, por la vanidad, parecen pavos, se pavonean. Se dice yo soy cristiano, yo soy familiar de aquel cura, de aquella monja, de ese obispo, mi familia es una familia cristiana. Se jactan. Pero ¿tu vida con el Señor? ¿Cómo rezas? Tu vida con las obras de misericordia, ¿cómo va? ¿Visitas a los enfermos? (…) Y la vanidad es una mentirosa, es imaginativa, se engaña a sí misma, engaña a los vanidosos, porque primero finge que es algo, pero luego con el tiempo llega a creerse lo que en su opinión era. Se la cree, ¡pobrecito! (…) Pidamos al Señor la gracia de no ser vanidosos, de ser verdaderos, con la verdad de la realidad y del Evangelio. 

Si la vanidad es el pecado favorito del Diablo, entonces hablemos de él, aunque no sea plato de buen gusto para mí. Confieso, amable y paciente lector, que esta es la primera vez que escribo sobre este ser… San Pablo VI, el papa de mi niñez, en la audiencia general del miércoles 15 de noviembre de 1972, hizo referencia sobre el mal en el mundo y el origen de este: ´´El mal no es solamente una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y perversor. Terrible realidad. Misteriosa y pavorosa. Se sale del cuadro de la enseñanza bíblica y eclesiástica quien se niega a reconocer su existencia´´. El Maligno en las Sagradas Escrituras recibe varios nombres: Satanás o Satán, en hebreo: el adversario, Diablo (Mt 4, 1-11; Marcos 1,12-13 y  Lc 4,1-13), ´serpiente´(Génesis 3, 1), Lucifer (Isaías 14, 12-14), ´padre de la mentira´ (Juan 8, 44), ´serpiente antigua´ y ´el gran dragón´ (Apocalipsis 12, 9).
El apóstol de los gentiles, el inmenso san Pablo, llama al Maligno el ´dios de este mundo´: ´´Para los incrédulos, cuyo entendimiento cegó el dios de este mundo para impedir que vean brillar el resplandor del Evangelio de la gloria de Cristo, que es imagen de Dios´´ (II Corintios 4,4). 
Y en su carta a los Efesios, lo llama ´príncipe de la potestad del aire´: ´´En los cuales vivisteis en otro tiempo según el proceder de este mundo, según el Príncipe del imperio del aire, el Espíritu que actúa en los rebeldes´´ (Efesios 2,2). 
Nuestro Señor Jesucristo, hizo referencia al Maligno en tres ocasiones, llamando a su adversario ´príncipe de este mundo´: ´´Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe de este mundo será echado fuera´´(Juan 12, 31; 14, 30; 16, 11). Hay que aclarar, que no solo se trata de un solo espíritu maligno, sino de muchos. San Pablo VI lo dice así: 

Y que se trata no de un solo Demonio, sino de muchos, diversos pasajes evangélicos nos lo indican (cf Lc 11, 21; Mc 5, 9); pero uno es el principal: Satanás, que quiere decir el adversario, el enemigo; y con él muchos, todos criaturas de Dios, pero caídas –porque fueron rebeldes– y condenadas (cf DS 800-428); todo un mundo misterioso, revuelto por un drama desgraciadísimo, del que conocemos muy poco. 

¿Cuál es el significado de los títulos ´dios de este mundo´, ´príncipe de la potestad del aire´ y ´príncipe de este mundo´?
            El dominio del poder de Satanás no es más grande que el dominio del infinito amor de Dios que se ha derramado como óleo santo sobre el mundo y su creatura el hombre. El Catecismo de la Iglesia, en el número 395, enseña lo siguiente sobre el poder del Maligno:

*El poder de Satán no es infinito;
*Satanás no es más que una creatura;
*poderosa por ser un espíritu puro, pero siempre creatura;
*su poder no puede impedir la edificación del Reino de Dios;
* actúa en el mundo por odio contra Dios y su Reino en Jesucristo;
*y aunque su acción cause graves daños —de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física—en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina providencia que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo;
* El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero ´´nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman´´ (Rm 8,28).
            
La influencia del Maligno enemigo del cristiano en este mundo es fuerte, fortísima. Este espíritu pervertido y pervertidor, piensa que él es más fuerte que Dios: ´´Yo me rebelé contra Dios y mostré que soy más fuerte que Él´´, le respondió el Demonio mediante un exorcismo al padre Gabriele Amorth, quien fuera por muchos años el exorcista principal de la gran diócesis de Roma. La influencia del ´dios de este mundo´ sobre una persona trastoca sus dimensiones básicas: la ética, la espiritual, la cognitiva, la afectiva, la comunicativa y la corporal. La influencia maligna trastoca, también, el razonamiento, la capacidad intelectual, moral y afectiva de una persona. Cuando se dice que el Maligno es ´´el príncipe de la potestad del aire´´, se quiere decir que de alguna manera él puede gobernar a muchos ciudadanos del mundo. Él es el enemigo sobrenatural común que tenemos los cristianos, hijos de Dios. Uno de los objetivos de ese espíritu maligno es apartarnos del camino que Dios nos ha propuesto mediante la santa obediencia. El Maligno, en efecto, continúa  en este siglo induciendo a muchos hombres y mujeres a vivir como si Dios no existiera. O también, hace pensar al hombre moderno que él no existe. El papa Francisco, en octubre del 2014, aseguró que el Diablo sí existe. Dijo: 

A esta generación y a muchas otras se les ha hecho creer que el diablo era un mito, una figura, una idea, la idea del mal ¡pero el diablo existe y nosotros debemos combatir contra él! ¡Lo dice San Pablo, no lo digo yo! ¡Lo dice la Palabra de Dios! El diablo es mentiroso, es el padre de los mentirosos, el padre de la mentira. 

Y en noviembre del  2016, volvió a tocar el tema del Maligno, con una frase contundente que a muchos se les quedó grabada en la mente y corazón: ´´Jesús nos enseña cómo: no dialogar nunca con el diablo. Con el diablo no se dialoga. ¿Qué hizo Jesús con el diablo? Lo alejaba´´. Por sobre todo esto, sabemos que Satán no gobierna el mundo completamente. Dios es y será siempre el soberano. El mal nunca triunfará sobre el bien.
            El ´dios de este mundo´ cautiva al hombre y mujer con los ídolos de este mundo ¿Cuáles son los ídolos de este mundo? Los ídolos de este mundo son el poder, el dinero, el sexo y la fama. Y los cuatro tienen un único altar de oro: la vanidad. El Maligno enemigo domina al hombre y mujer con sus ídolos de la vanidad, cual rayos refulgentes, a través del poder, dinero, sexo y fama.
            La vanidad del ídolo del poder. Según el Diccionario de la lengua española, el vocablo poder, significa: ´´Tener expedita la facultad o potencia de hacer algo´´. Al principio de los siglos XIX y XX, desde el Parlamento del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, dos notables políticos, en sus respectivos discursos, pronunciaron la siguiente célebre frase: ´´Un gran poder conlleva una gran responsabilidad´´. Esta frase también es muy repetida en la Corte Suprema de los Estados Unidos. Dicha frase se popularizó en la película de Spider-Man (Hombre Araña), en boca del tío Ben, aconsejando a su sobrino, Peter Parker, el Hombre Araña. Pero el poder en los ´poderosos´ de este mundo, ¿qué significa? Entre otras cosas, abuso de poder. Algunos se han ´eternizado´ en el poder. Se han creído los mesías salvadores del pueblo. En Latinoamérica, las dictaduras militares, sean de derecha o de izquierda, fueron siempre insidiosas. En una dictadura militar, las instituciones ejecutivas, legislativas y judiciales son dominadas por unas fuerzas armadas. Así estaban varios países de nuestra América Latina a mediados y finales del siglo XX. Y hoy, tristemente, en pleno siglo XXI, las dictaduras insidiosas ´reinantes´ son las de Cuba, Venezuela y Nicaragua, mi país amado.
La vanidad del ídolo del dinero. Este ídolo, lamentablemente, ha penetrado como un veneno mortal en la estratificación social. Ha golpeado fuertemente las puertas de la Iglesia católica, a punto de derribarlas. El papa Francisco, el 1 de abril del 2017, en la audiencia que sostuvo con la Comunidad del Pontificio Colegio Español San José de Roma, dijo a los sacerdotes lo siguiente: 

El diablo siempre entra por el bolsillo (…) Jesús nos recuerda que allí donde está nuestro tesoro está nuestro corazón, y que es en nuestras pequeñas cosas, seguridades y afectos, donde nos jugamos el ser capaces de decir que sí al Señor o darle la espalda como el joven rico. 

En una diócesis, había una parroquia, cuya comunidad de fieles era de muchos posibles, materialmente hablando. No eran millonarios, pero su statu quo les permitía vivir de manera holgada y ayudar a su parroquia en todo lo que se requería. Tenían muy presente e incrustado en sus corazones el V Mandamiento de la Iglesia: ´´Ayudar a la Iglesia en sus necesidades´´. Y también, lo que dice el Código de Derecho Canónico, parágrafo 1: ´´Los fieles tienen el deber de ayudar a la Iglesia en sus necesidades, de modo que disponga de lo necesario para el culto divino, las obras de apostolado y de caridad y el conveniente sustento de los ministros´´. 
Las aportaciones de esa parroquia eran muy generosas en diezmos, colectas, actividades para recaudar fondos como kermesse, ferias, venta de comida, tómbolas, rifas, etc. El párroco a su vez, era muy ´generoso´ en las aportaciones que le correspondía dar mes a mes, año a año a la Curia. Por los corridos de aquella jurisdicción espiritual del obispo, se decía que dicha parroquia era la ´tía rica´ de la diócesis. Llegó el momento del traspaso de funciones pastorales, nuevo obispo y con él nuevos nombramientos, y por ende, cambios. Fue así que le llegó al párroco el día que nunca le llegaba, y que él retenía como un pararrayos: el de trasladarse a otra parroquia. Pues había estado al frente de la ´tía rica´ cinco lustros. Aquel sacerdote, lleno de vanidad llegó a creer que él era quien sostenía la diócesis entera, y que con el dinero que ´trabajaba´, había sostenido grandes proyectos en aquella porción de la Iglesia. 
Ciertamente, aquel sacerdote era muy bueno para multiplicar el parné, pero la vanidad lo había cegado tanto, que llegó a pensar que era indispensable en aquella parroquia y diócesis. A esa parroquia llegó un nuevo párroco, con ideas muy buenas para reorganizar las realidades pastorales  existentes. En los primeros tres meses, la colecta bajó, lo que es normal, puesto que son fluctuantes, y por el cambio de párroco, la feligresía estaba a la expectativa. Situación normal cuando hay cambios en cualquier parroquia de todas las diócesis de la Iglesia universal. Por ese ´bajón ´ de colectas, fue llamado a las oficinas de la Curia para dar explicación y rendir cuentas. No fue llamado para explicar sobre los nuevos proyectos pastorales, sino a dar cuenta del por qué la colecta había bajado… Se valoró más el quehacer dinero, que el quehacer pastoral. Meses después, llegó un agente infeccioso microscópico acelular llamador SARS-CoV-2, y no solo bajaron las colectas, sino que, durante la pandemia, las colectas desaparecieron por completo… Durante la pandemia, la economía y los mercados recibieron un golpe bajo y muy fuerte. En otras palabras, la economía mundial se enfiló por el camino del despeñadero de la gran recesión jamás vista en la historia de los mercados financieros. Y por supuesto, aquella parroquia no fue la excepción.
El dinero es, sin duda alguna, importante para alcanzar cosas en la vida. Es importante para satisfacer algunas necesidades presentes y futuras. Pero hay que entender que el dinero nunca será un fin en sí mismo. Nunca hay que ir detrás del dinero como si fuera la clave para ser plenamente feliz y realizarse como persona.  En el confinamiento que el mundo entero vivió por la COVID-19, quizá se tenía el dinero en la mano, pero no se podía salir y comprar, pues todo estaba cerrado. Pregunto, ¿sirvió de mucho en esos días el dinero?, ¿sirvieron los altos cargos o servicios? No. El primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, dio positivo por el coronavirus.  ¿Se era inmune al coronavirus por ser de ´sangre azul´ u ostentar un título nobiliario? No. El príncipe Carlos, de 71 años y heredero de la corona británica, fue infectado por el coronavirus. Descubrimos que en la pandemia, debíamos de ser más humanos, más solidarios, más fraternos. La ambición desmedida de muchos hombres y mujeres por tener más y más dinero a costa de lo que sea, no tiene ni tendrá ningún sentido. Con  el coronavirus fuimos seres más vulnerables y débiles. Todos nos podíamos enfermar. Todos, sin excepción alguna.
El dinero puede cegar la mente de cualquier hombre. El Diablo, como dijo el papa Francisco, puede entrar por el bolsillo. Eso le sucedió al obispo alemán Franz-Peter Tebartz-van Elst, apodado por la prensa alemana como el ´obispo del lujo´, pues se gastó casi 40 millones de euros para la construcción de su residencia. El papa Francisco lo suspendió temporalmente de sus funciones y le ordenó a salir de su diócesis por un periodo apropiado. La conocida parábola del rico insensato, conocida también como la parábola del rico necio o tonto, es una de las parábolas que pronunció Jesús y que solo se encuentra en el Evangelio de Lucas, capítulo doce, versículos del trece al veintiuno. Esta parábola enseña magistralmente sobre el grave error de darle mucha importancia al dinero o a la riqueza, acumulándolo, pues eso conduce a la avaricia. El versículo veinte dice: ´´Pero Dios le dijo: ¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?´´.
La vanidad del ídolo del sexo y la fama. Los ídolo del sexo y la fama van muy unidos de la mano. Están ungidos con el óleo de la vanidad. Son secuaces. La sexualidad es un don de Dios. Es un maravilloso regalo que recibimos los hombres y mujeres y está orientado, como nos enseña la Iglesia, al amor verdadero. La sexualidad no es simplemente ´´sentir´´, no. He ahí el detalle. Es expresar en libertad el amor. Por eso tiene una doble finalidad: es unitiva y procreativa. La sexualidad está al servicio del amor, por eso es trascendente. Cuando la sexualidad humana se convierte en un instrumento deshumanizado, se desorienta y pasa a ser un ídolo lleno de vanidad esclavizante. Es eso lo que hace la pornografía y la trata de personas o comercio de personas. Cuando la sexualidad humana se cosifica, pierde su verdadero sentido de trascendencia y se vuelve inmanente; es decir, algo interno, la devalúa. La sexualidad tiene grandes dimensiones en el amor.
La fama de los ´famosos´. La vanidad del famoso no es estrictamente como dice el diccionario, ´´la opinión que la gente tiene de alguien o de algo´´. Me refiero a la fama de las llamadas estrellas del cine y la televisión. A los que mal llaman con el anglicismo ´´celebrity´´, que se traduce como ´celebridad´. Llaman ´celebridad´ a la cantante Madonna, Cher, Taylor Swift, Kanye West, Kim Kardashian, Ed Sheeran y otros muchos más. Son celebridad por su fama, porque son personas famosas, hagan lo que hagan son noticia, aunque digan y hagan un acto sublime o una estupidez… Son seguidos por millones de admiradores,  muchos de ellos sin criterio ni visión. Por eso decía el escritor alemán Georg Christoph Lichtenberg: ´´A la gloria de los más famosos se adscribe siempre algo de la miopía de los admiradores´´. Y mi muy estimadísimo poeta y  dramaturgo Federico García Lorca, decía de los famosos: ´´El hombre famoso tiene la amargura de llevar el pecho frío y traspasado por linternas sordas que dirigen sobre ellos otros´´. Los actos de estos a quienes llaman ´celebridad´ son cubiertos ampliamente por los medios de comunicación, redes sociales y la prensa rosa. Es la fama por la fama, a toda costa.
La fama siempre se arropa con un abrigo fantasmagórico, perfumado con el perfume de la vanidad. Vanidad que llevó al personaje de Jean-Baptiste Grenouille, de la novela Das Parfüm, die Geschichte eines Mörders (El perfume: historia de un asesino), del escritor alemán Patrick Süskind, a cometer los más horrendos crímenes, obteniendo de los cadáveres fragancias exquisitas que se vendían con gran valor entre las bellas damas de la sociedad. Su fama alcanzó un nivel altísimo, que el personaje confundió con el éxito. La fama no siempre es sinónimo de éxito. No se debe confundir la fama con el éxito. Nunca.
Cuando alguien desea ser famoso, es porque desea vehementemente ser muy conocido, admirado y muy respetado. Se dice que la fama es muy caprichosa: hoy se tiene, mañana… quien sabe… Muchos famosos se han retirado de su vida artística en la crespa de la ola. Sintieron que la fama les había robado el don más preciado del ser humano: la libertad. Dejaron de ser ellos, para ser la imagen proyectada de su fama. Eso le sucedió al famosísimo Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, mejor conocido como Cantinflas, ´el más grande comediante del mundo´, dijo Charles Chaplin. Su esposa, la bailarina rusa Valentina Ivanova, cuando quería conversar seriamente con él,  le decía que, con quien deseaba conversar era con su esposo, Mario, no con Cantinflas. La fama del personaje lo absorbió tanto, que él mismo se buscaba dentro de sí para encontrarse con su yo verdadero. La escritora Guadalupe Loaeza, escribió que Mario Moreno y Cantinflas vivían en permanente contradicción… Otro caso es el de la muy famosa Josefa Flores González o Pepa Flores, conocida mundialmente por su trabajo en el cine, la televisión y la música bajo el nombre de Marisol. Ella se retiró de todo el mundo artístico para siempre, no soportando ni siquiera los flashes de las cámaras ni gente en derredor suyo aplaudiéndole. Por décadas fue fenómeno de masas, hizo reír, bailar y soñar a miles de jovencitas europeas que querían ser como ella. Antes de cumplir sus quine años se había convertido en la gran estrella del cine español. Hasta que llegó el momento de enterrar para siempre a Marisol, nombre que la llevó a la cúspide de la fama. Tanto, que no se presentó a recibir el Goya de Honor 2019 de la Academia de cine español, sino que en nombre de ella, lo recogieron sus tres hijas. Sus hijas dijeron que su madre vivía muy feliz retirada para siempre de los escenarios. Marisol, la que un día había encantado al mundo hispano con sus inolvidables temas como ´´Tu nombre me sabe a yerba´´ y ´´Corazón contento´´, hasta que en el año de 1985 tomó la firme decisión de alejarse para siempre de la música y el cine. Cumplió con su promesa de no volver a tener proyección pública. Así es la fama…
Hay personajes famosos que nunca buscaron conscientemente la fama. Un ejemplo vivo fue Agnes Gonxha Bojaxhiu, conocida mundialmente como santa Teresa de Calcuta. Humildad, sencillez y entrega generosa hasta doler, fueron las características que dibujaron la sobria silueta de la monja carismática que vio nacer la ex República Yugoslava de Macedonia; sin duda alguna, es una de las más grandes santas del siglo XX. Los biógrafos y religiosas más cercanos a santa Teresa de Calcuta, afirman que ella rehuía a posar para cámara alguna. Solía repetir el texto evangélico de Lucas 17, 10: ´´De igual modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os fue mandado, decid: Somos siervos inútiles; hemos hecho lo que debíamos hacer´´. En otras palabras, Teresa de Calcuta no permitió que la vanidad del ídolo de la fama, el poder y el dinero invadieran su vida de amor y entrega. Sufrió ataques muy fuertes del Diablo desde fuera, pero nunca logró el espíritu pervertidor hacerla sucumbir en la vanidad, altar de oro de los ídolos de este mundo.
Con la mortal pandemia de la COVID-19, quedó muy claro algo: muchísimas cosas en este mundo son efímeras. La vanidad de los hombres y mujeres quedó descubierta, al desnudo. Cosas que creíamos importantes, realmente no lo eran. Eran creación de nuestras ´necesidades´ infundadas. Descubrimos que sí podíamos vivir de los necesario, del día a día. Se vio la humanidad desnuda y necesitada. Hemos de volver a Dios y adorarle solo a Él. Solo en Dios cobra sentido el sinsentido de la vida.
Adorar a Dios es amar a Dios sobre todas las cosas y despojarse de los ídolos de este mundo, cuyo altar es la vanidad, que es la arrogancia, presunción, envanecimiento del alma. Adorar al Señor, el Dios de la vida, que nos dio a su hijo muy amado Jesucristo, es pedirle que nos libre de la vanidad que nos lleva al mal. Por eso imploramos infinitamente a Dios: ´´no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal´´. Amén.

La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados´´ (Ernesto Sábato, escritor argentino).
Buscamos la felicidad en los bienes externos, en las riquezas, y el consumismo es la forma actual del bien máximo. Pero la figura del consumidor satisfecho es ilusoria: el consumidor nunca está satisfecho, es insaciable y, por tanto, no feliz. Podemos buscar la felicidad en el triunfo, en la fama, en los honores. Pero ¿no es todo eso sino pura vanidad, en definitiva nada o casi nada?

(José Luis López Aranguren, filósofo y ensayista español).


domingo, 31 de marzo de 2019

La Gritería (Colección Santa María)


LA TRADICIONAL ´GRITERÍA´





Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R. 


La Gritería. ¿Qué es la Gritería? Es una fiesta en la víspera de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María. Comenzó en el siglo XVIII, con los frailes de la Orden Franciscana, la cual fue instituida a partir de 1857, con monseñor Gordiano Carranza, párroco de la iglesia de San Felipe. La Gritería se celebra en todos los pueblos y ciudades de la República de Nicaragua y en los países donde hay una comunidad importante de nicaragüenses; por ejemplo, en Costa Rica, Honduras, México y Estados Unidos de América. Los fieles católicos y no católicos, recorren el día 7 de diciembre, a partir de las seis de la tarde, los altares adornados con madroño, pastoras, luces navideñas dedicados a la Purísima Concepción de María. Altares bellísimos creados con amor y mucho ingenio a la más bella entra las bellas: la Santísima Virgen María. Los recorren entre cantos tradicionales a la Virgen, cohetes, tiquitracas (juegos pirotécnicos), reparten el brindis o la gorra, que consiste en lo siguiente: cajetas, gofios, bienmesabes, coyolitos, ayote en miel, almíbar, huevo chimbo, caña, limón dulce con banderines de colores y refrescos típicos como chicha y horchata, canastitas de palma, indios, caritas, matracas, collares de maíz, pitos, maracas, chischil, diversos productos y hasta enseres de cocina, como vasos, tazas, panas y platos. Al grito de ´´¿QUIÉN CAUSA TANTA ALEGRÍA?´´, se responde ´´¡LA CONCEPCIÓN DE MARÍA!´´.

¿Cómo surge esta casi tricentenaria tradición popular mariana, única en el mundo? El prestigioso historiador nicaragüense, especialista en la obra de Rubén Darío, el Dr. Edgardo Buitrago (Q.d.D.g.), en su ensayo Las Purísimas: Su forma y sus orígenes´´, nos lo refiere así: ´´Los padres Franciscanos pedían a las familias leonesas (estamos hablando de comienzo del siglo XVIII) que todos sin excepción celebraran a la Inmaculada Concepción. Las personas se encontraban con tantas invitaciones que tenían que recorrer de un rezo a otro encontrándose así por las calles grandes y numerosos grupos de gentes que iban y venían en alegre marcha. Estos grupos se saludaban al encontrarse y lanzaban vivas y entonaban cánticos a la Virgen. Los propios padres Franciscanos iban al frente y le decían a la gente que saludaran con: ¿Quién causa tanta alegría?, para que otros respondieran: ¡La Concepción de María!  Esos recorridos callejeros eran más alegres las noches del siete de diciembre porque era el último día de la novena´´. Así comenzó la tradicional Gritería que, en el día 7 de diciembre, se celebra en toda Nicaragua en honor a la Purísima Concepción de María. Los frailes franciscanos y Mons. Gordiano Carranza, quien recuperó la ´´gritería´´ después de las guerras que azotaron a toda Nicaragua, no imaginaron que ese grito tan lleno de piedad, que comenzó en la ciudad de León, en los históricos templos de San Felipe, donde nace el tradicional grito, y San Francisco de Asís, donde nace la novena, iba a repetirse de generación en generación. Ese grito es, por ahora, una tricentenaria exclamación.

¿QUIÉN CAUSA TANTA ALEGRÍA? ¡LA CONCEPCIÓN DE MARÍA! Es el grito que recorre todos los rincones del territorio nicaragüense, es el grito alegre y emocionado, es el grito llamado ´´AZUL Y BLANCO´´. Es el grito que cuando niños escuchamos en brazos de nuestras madres, de nuestras abuelas, de nuestros padres, que jubilosos cantan alegres a la Purísima Virgen María. Ese grito, todo nicaragüense lo relaciona con luces, gritos con canciones a la Virgen, así lo califica y llama el P. Osvaldo Tijerino, en su breve y bello escrito sobre la Virgen María. Grito, que hasta san Juan Pablo II, en sus dos visitas históricas a Nicaragua (4 de marzo de 1983 y 7 de febrero de 1996), aprendió a gritar.

¿QUIÉN CAUSA TANTA ALEGRÍA?




Inmaculada Concepción de María (Colección Santa María)


Aspectos sobre el dogma de la Inmaculada Concepción de María




Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R. 


En cuanto al dogma de mis amores de la Inmaculada Concepción de María, la Dra. Deyanira Flores nos catequiza sobre qué quiere decir este dogma: ´´Quiere decir que en el instante mismo de su concepción en el vientre de su madre, Santa Ana, María fue preservada de toda mancha de pecado original y fue colmada por el Espíritu Santo con la gracia santificante. En ese momento María fue "como plasmada y hecha nueva criatura por el Espíritu Santo" (LG 56), toda pura y bella´´.  

El dogma de la Inmaculada Concepción dice que María, en el instante mismo de su concepción en el vientre de su madre, santa Ana de Belén, fue preservada de toda mancha de pecado original y fue colmada por el Espíritu Santo con la gracia santificante. Así lo afirma solemnemente el Concilio Vaticano II una de sus  cuatro constituciones, la Lumen Gentium, numeral 56.

Este dogma fue definido por el Papa Pío IX, un viernes 8 de diciembre de 1854, con la Bula Ineffabilis Deus. El texto dice así: ´´Declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles´´.
    En las Sagradas Escrituras, se habla ´implícitamente´ sobre el dogma de la Inmaculada Concepción. Escuchemos el siguientes texto: ´´Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar´´(Gen. 3,15). Este texto nos dice que la mujer, es decir María, está unida al ´Bien´ en la lucha contra el demonio y el pecado. Textos del Nuevo Testamento, como el evangelio de Lucas, la Epístola a los Efesios y el Libro del Apocalipsis, hacen referencia a la Inmaculada Concepción. En el evangelio de san Lucas 1, 28, por ejemplo, se lee así: ´´ Y entrando, le dijo: ´´Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo´´.

    Podríamos preguntarnos, en qué se diferencia de nosotros la Virgen María, pues ella también es una criatura. A nosotros Dios nos lava del pecado original, dándonos la gracia santificante, no en nuestra concepción, sino en el momento de nuestro bautismo, que nos hace hijos de Dios. A la bienaventurada siempre Virgen María, Dios la preservó de contraer el pecado original. Evitando así que nunca lo tuviera, ´ni por un instante´, y la llenó de gracia santificante desde el ´´instante mismo de su Concepción Inmaculada´´.
En la historia del desarrollo del dogma de la Inmaculada Concepción de María, ha habido grandes figuras que, antes que la Iglesia definiera este dogma, lo defendieron porque siempre creyeron firmemente que María había sido concebida sin pecado original. Entre estas grandes figuras y glorias de la Iglesia, están: Francisco de Asís, Juan de Ávila, Juan Duns Scoto (quien preparó la base teológica para la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción), Teresa de Ávila, Juan de la Cruz y Alfonso María Ligorio, entre otros muchos. Estos santos que he mencionado, pertenecen a la etapa antes de la proclamación del dogma de la Inmaculada.

    Y hasta Martín Lutero, hablando sobre la concepción de la Madre de Dios, dijo: ´´Es dulce y piadoso creer que la infusión del alma de María se efectuó sin pecado original, de modo que en la mismísima infusión de su alma ella fue también purificada del pecado original´´.
Uno de los más grandes defensores, indiscutiblemente, fue el franciscano escocés, teólogo y beato de la Iglesia, Juan Duns Scoto, quien defendió que María sí es Inmaculada, o sea sin mancha del pecado original. Escuchemos  cómo el ´Doctor Sutil´, con agudeza, perspicacia e ingeniosamente, defendió el dogma de la Inmaculada.

    Lo probó con este famoso argumento, página de oro de la Mariología:
1. ¿A Dios le convenía que su Madre naciera sin mancha del pecado original? Todos respondieron: Sí, a Dios le convenía que su Madre naciera sin ninguna mancha. Esto es lo más honroso para Él.
2. ¿Dios podía hacer que su Madre naciera sin mancha de pecado original? Todos respondieron: Sí, Dios lo puede todo, y por tanto podía hacer que su Madre naciera sin mancha: Inmaculada.
3. ¿Lo que a Dios le conviene hacer lo hace? ¿O no lo hace? Todos respondieron: Lo que a Dios le conviene hacer, lo que Dios ve que es mejor hacerlo, lo hace.
Entonces Scoto exclamó:
1. Para Dios era mejor que su Madre fuera Inmaculada: o sea sin mancha del pecado original.
2. Dios podía hacer que su Madre naciera Inmaculada: sin mancha.
3. Por lo tanto: Dios hizo que María naciera sin mancha del pecado original. Porque Dios cuando sabe que algo es mejor hacerlo, lo hace. Así, lo que Dios pensó, lo quiso y lo hizo.
Al terminar de hablar Duns Scoto, fue aplaudido eufóricamente, y todos los allí presentes aceptaron esta verdad.

    Se cuenta que este argumento o prueba se le ocurrió al sabio Dun Scotto, al pasar por frente de una imagen de la Virgen y decirle: ´´Oh Virgen Sacrosanta dadme las palabras propias para hablar bien de ti´´ (Dignare me laudare te: Virgo Sacrata).

    María recibió estas gracias por Dios, porque Ella, María, había sido llamada a la vocación más excelsa que haya recibido ningún ser humano. Esa vocación fue ser la Madre del Hijo de Dios. Para una misión tan especial, una gracia muy especial: llenarla Dios de una santidad única, pues iba a llevar en su purísimo vientre, a Jesucristo, el Santo de Dios, el Redentor de la humanidad entera.

    La Virgen María fue redimida por Cristo, que fue concebida como nosotros. Aquí cabe una pregunta incisiva que hacen los que cuestionan el dogma de la Inmaculada Concepción: ¿es lo mismo Inmaculada Concepción que Concepción virginal? Y otra: ¿María fue redimida, sí o no?

    Es muy sencillo: Inmaculada Concepción se refiere a la concepción de María en el vientre de su mamá, santa Ana de Belén. La Concepción virginal se refiere a la concepción de Cristo en el vientre de su madre, María. La concepción de María fue normal, por sus padres santos Joaquín de Nazaret y Ana de Belén, como nosotros fuimos concebidos por los nuestros. La concepción de Cristo fue milagrosa, porque María lo concibió por obra y gracia del Espíritu Santo, sin concurso de varón. Nos enseña la Mariología.

    La bienaventurada Virgen María fue redimida por Cristo nuestro Señor como todos nosotros. La Redención de Dios en Cristo nuestro Señor, ´engloba´ a todas las criaturas. Nadie, absolutamente nadie, quedó fuera de la redención copiosa que Cristo, entregando su vida por nosotros en la cruz, nos rescató de la muerte y perdición de nuestras almas. La Teología enseña que hay dos maneras de redimir: ´levantando al caído´ o ´evitando que se caiga´. A nosotros, Cristo nos redimió en el bautismo, es decir, ya caídos. Fuimos concebidos con el pecado original, que se borra en el sacramento del Bautismo. En cambio, a la Virgen María, nuestra madre, Dios, en Jesucristo, la redimió   ´evitando´ que cayera. ¿Cómo? El dogma nos dice: ´´en el instante mismo en que fue concebida, fue preservada de todo pecado´´.  En pocas palabras, María fue redimida pero de manera más sublime, porque fue preservada de contraer el pecado original.

    ¿Qué nos enseña el dogma de la Inmaculada Concepción de María? El dogma de la Inmaculada Concepción nos enseña y recuerda la vocación a la santidad, a la que estamos llamados todos. María es nuestro máximo modelo de santidad después de Cristo nuestro Señor. Ella nos ayuda e intercede maternalmente ante su divino y muy amado hijo Jesucristo, para que luchemos contra el pecado y alcancemos un día el gozo de la patria celestial.

    El dogma de la Inmaculada Concepción de María, tiene su historia, que fue desarrollándose poca a poco. Y en la Iglesia,  ha habido grandes figuras que, antes que se definiera este dogma, lo defendieron porque siempre creyeron firmemente que María había sido concebida sin pecado original. Con esta solemnidad nos adentramos en una innumerable cantidad de luces espirituales. Esta gran fiesta de la Iglesia, es celebrada en el mundo entero con mucho fervor y profunda alegría.

















La Asunción de la Virgen María (Colección Santa María)



ALGUNOS ASPECTOS SOBRE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA



Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R. 


    El 15 de agosto contemplamos el gran amor de Dios en nuestras vidas. Y nuestra mirada se dirige también a Nuestra Señora en su Asunción gloriosa. Es su gran y solemne día. Por eso estamos de fiesta, no hay emplazamiento para la pesadumbre. La Iglesia entera se acicala al celebrar a María en su Asunción gloriosa. Mujer infinita que con su presencia ha iluminado y perfumado el firmamento de la historia de la Humanidad. 

    ¿Qué nos dicen las Sagradas Escrituras, la Doctrina de la Iglesia, los santos, teólogos y biblistas acerca de este dogma de fe mariano?

    En esta atmósfera de gracia y santidad que es la celebración del 15 de agosto, nos adentramos en una innumerable cantidad de luces espirituales, bíblicas y teológicas. La Munificentissimus Deus, constitución apostólica con la que el papa Pío XII, definió el dogma de la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo, en la fórmula definitoria, dice: ´´Por tanto, después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces e invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para acrecentar la gloria de esta misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, por la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y por la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma de revelación divina que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celeste´´. Y el Concilio Vaticano II afirma sobre la Asunción de la Virgen María, lo siguiente: ´´Terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada en cuerpo y alma a la gloria del cielo y elevada al trono por el Señor como Reina del universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los señores´´.

    La Dra. Deyanira Flores, de gran proyección cosmopolita, a quien conocemos por sus profundos estudios en Mariología y Teología Sagrada, nos comparte acerca del dogma de la Asunción de María, instruyéndonos con estas palabras: ´´Es la glorificación corporal anticipada de la Virgen María. En otras palabras, es el hecho de que Jesucristo, al terminar su vida en la tierra, se la llevó al cielo en cuerpo y alma glorificándola a su derecha como Reina y Señora de todo lo creado por ser Su Madre Santísima´´.

    Ciertamente, hemos de reconocer que el dogma de la Asunción de María, es un tema verdaderamente enrevesado. En palabras de Anwar Tapias Lakatt (sectario convertido al catolicismo), el dogma de la Asunción es: ‘’Uno de los temas más complicados para la Apologética Católica (…) No hay un solo texto explícito en la Sagrada Escritura para ello, por lo que un protestante no acepta argumento distinto a esto’’. Tapias Lakatt desarrolló una catequesis sobre el dogma de la Asunción de María, en cinco puntos, a saber: 1. Suficiencia en la Escritura para exponer una verdad. 2. Tipología de María como Arca de la Alianza. 3. Conexión con la Inmaculada Concepción. 4. Análisis del acontecimiento a la luz de la Escatología. 5. Situación de este dogma antes de su promulgación.

    En las Sagradas Escrituras, se habla ´implícitamente´ sobre el dogma de la Asunción de María, pues son diversos los textos bíblicos del Antiguo y Nuevo Testamento que apuntan a la enseñanza del dogma. Podemos afirmar, con toda seguridad, que el dogma de la Asunción de María está arraigado en las Sagradas  Escrituras; así lo han interpretado los padres y teólogos de la Iglesia.

    El papa emérito Benedicto XVI, indudablemente, es uno de los más grandes teólogos del siglo XX y uno de los hombres más inteligentes del planeta; en su riquísimo pontificado habló sobre este dogma en varias ocasiones con estas palabras: ´´María fue elevada al cielo en cuerpo y alma: en Dios también hay lugar para el cuerpo. El cielo ya no es para nosotros una esfera muy lejana y desconocida. En el cielo tenemos una madre. Y la Madre de Dios, la Madre del Hijo de Dios, es nuestra madre. Él mismo lo dijo. La hizo madre nuestra cuando dijo al discípulo y a todos nosotros: “He aquí a tu madre”. En el cielo tenemos una madre. El cielo está abierto; el cielo tiene un corazón´´.

    Grandes santos y beatos de la Iglesia han reflexionado y orado profundamente sobre el dogma de la Asunción de María. San Juan Damasceno, teólogo y escritor sirio, doctor de la Iglesia afirmó: ´´Era necesario que Aquella que en el parto había conservado ilesa su virginidad conservase también sin ninguna corrupción su cuerpo después de la muerte. Era necesario que Aquella que había llevado en su seno al Creador hecho niño, habitase en los tabernáculos divinos. Era necesario que la Esposa del Padre habitase en los tálamos celestes. Era necesario que Aquella que había visto a su Hijo en la cruz, recibiendo en el corazón aquella espada de dolor de la que había sido inmune al darlo a luz, lo contemplase sentado a la diestra del Padre. Era necesario que la Madre de Dios poseyese lo que corresponde al Hijo y que por todas las criaturas fuese honrada como Madre y sierva de Dios´´. Otro gran santo, san Alfonso María de Ligorio, fundador de mi congregación, quien cantó solemnemente las glorias de María, escribió: ´´Jesús preservó el cuerpo de María de la corrupción, porque redundaba en deshonor suyo que fuese comida de la podredumbre aquella carne virginal de la que Él se había vestido´´.

    Como cristianos católicos, iluminados por la fe de la Iglesia, creemos firmemente lo que este dogma mariano nos enseña: ´´Que la Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo´´ Y que María, nuestra Madre, ´´no estuvo sujeta a la ley de permanecer en la corrupción del sepulcro ni tuvo que esperar la redención de su cuerpo hasta el fin del mundo´´.

    La Iglesia siempre creyó en esta verdad; por ello, iluminada por el Espíritu Santo, vio necesario la declaración del dogma de la Asunción gloriosa

lunes, 25 de marzo de 2019

Santa María del Perpetuo Socorro, Icono de amor Aspectos históricos (Colección Santa María)


Santa María del Perpetuo Socorro, Icono de amor
Aspectos históricos




Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R. 


    La relación que hay entre María, la madre del Señor, y los Misioneros Redentoristas, es muy especial y viene desde tiempos memorables. El fundador de nuestra Congregación, el inmenso san Alfonso María de Ligorio, gran santo, y llamado con mucha justicia ´´El Santo del Siglo de las Luces´´, siempre confesó un amor especialísimo a la bienaventurada siempre Virgen María.

    Nuestra devoción como Redentoristas a la Santísima Virgen, está íntimamente relacionada a la devoción que san Alfonso profesó a María bajo la advocación de ´Santa María dei Monti´, conocida después como la ´Gran Señora de Scala´ y la ´Madre de los Redentoristas´, invocándola siempre como ´Madre de Misericordia´. Se dice que san Alfonso rezó  largas horas ante la imagen de Santa María dei Monti, pidiéndole a la Madre del Cielo y de Misericordia, que le ayudase para la fundación de un Instituto Misionero consagrado a la evangelización de los más pobres. Contando también con la ayuda inspiradora de la beata María Celeste Crostarosa, ´la santa priora´.
Hoy en día, nuestro Instituto Misionero se caracteriza, entre otras cosas, por su devoción a la madre del Señor, bajo la advocación de nuestra Señora la Virgen del Perpetuo Socorro. Los Misioneros Redentoristas de todo el mundo, nos congregamos  junto a los fieles laicos redentoristas y fervientes devotos de la Virgen, bajo el ropaje de su túnica roja, manto azul marino de forro verde de nuestra Madre la Virgen del Perpetuo Socorro.
    En el sagrado icono, imagen o cuadro de la Virgen del Socorro, contemplamos que, aunque Ella aparece de medio cuerpo, Ella en realidad está de pie, como de pie estuvo en el Calvario. Su elegancia espiritual en ese momento fue una gran muestra de su confianza y abandono en los brazos del Padre que iba a resucitar a su Hijo.
La isla de Creta (a esta isla se le conocía como Reino de Candía o Ducado de Candía) es el lugar de origen del cuadro bendito de la Virgen del Perpetuo Socorro. Creta se ubica en el mar Egeo, la más grande situada al sur de Grecia, y la quinta en tamaño en el mar Mediterráneo. La imagen era de culto público y muy milagrosa; se cree, pero no con seguridad, que estaba en una localidad llamada Lassithi, uno de los santuarios más visitados de la isla. El cuadro o el icono del Perpetuo Socorro es una tabla pintada al temple sobre nogal (en Europa es un árbol multiuso que se identifica con el clima y la cultura mediterránea), su tamaño es de 53 x 41,5 cm., nos explica el P. Fabriciano Ferrero. El cuadro de la Virgen como género iconográfico mariano en Oriente, pertenece a las llamadas ´´Virgen de la Pasión´´, de la escuela cretense; en Occidente se le conoce como Virgen del Perpetuo Socorro. 
    El cuadro de la Virgen fue robado por un mercader cuyo nombre se desconoce. La historia, que pareciera uno de los mejores cuentos del mundo, la transcribiré del folleto preparado por un equipo de misioneros redentoristas cuya edición estuvo a cargo de Mons. Noel Londoño, obispo de la diócesis de Jericó, Colombia, publicado en Roma en 1997.  La historia dice así: ´´Cuenta una tradición del siglo XVI que un comerciante de Creta (Grecia) robó de una iglesia de la isla una imagen de la Virgen que hacía muchos milagros. La escondió entre su equipaje y se embarcó para occidente. Durante el viaje hubo una terrible tempestad; gracias a Dios, el barco pudo llegar al puerto deseado. Un año más tarde el mercader y la imagen estaban en Roma (…) Pero aquel comerciante se enfermó gravemente y buscó refugio en la casa de un amigo. A la hora de la muerte le descubrió el secreto de la imagen, rogándole que la hiciera colocar en una iglesia. El amigo se lo prometió pero, porque su mujer no quiso desprenderse de la bella imagen, murió también sin haber cumplido la promesa. Por fin, la Santísima Virgen se apareció a una niña de seis años, hija de esta familia romana, y le dijo que comunicara a su madre y a su abuelo que la imagen de Santa María del Perpetuo Socorro debía ser colocada entre Santa María la Mayor y San Juan de Letrán, en una iglesia dedicada al apóstol san Mateo. Dice la tradición que, después de muchas dudas y dificultades, obedeció la madre y, avisados los frailes encargados de dicha iglesia (…) esta imagen de la gloriosísima Virgen fue colocada en el templo de San Mateo Apóstol el día 27 de marzo de 1499´´.   Los Padres Agustinos eran los que estaban al frente de la jurisdicción de San Mateo.
    El icono estuvo en dicha iglesia, trescientos años, desde 1499 hasta 1798, cuando el templo de san Mateo fue destruido. El P. Tirso Cepedal, redentorista con gran trayectoria y muy conocedor del tema, nos lo refiere así: ´´El icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro permanece expuesto al público hasta el año en el que la iglesia de san Mateo, al igual que otras 30 iglesias romanas, es demolida por orden de Massena, general de las tropas napoleónicas´´. El P. Cepedal explica a pie de página que este general Massena mandó demoler las iglesias de la Ciudad Eterna, con el pretexto de que amenazaban ruina.
    Los Padres Agustinos que permanecieron en Roma después del desastre, se llevaron el icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro a la iglesia de Santa María in Posterula. Pero el icono fue un desconocido para el pueblo. Escuchemos lo que nos narra el P. Tirso Cepedal: ´´Consigo llevaron también los Agustinos el icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, pero no lo colocaron en la iglesia, en cuyo altar mayor se veneraba ya a Nuestra Señora de la Gracia, sino en el oratorio privado de la comunidad. Allí permaneció durante muchos años desconocida del pueblo e incluso de los mismos frailes, a excepción del H. Agustín Orsetti , único sobreviviente de San Mateo´´. 
    El enlace fueron el H. Agustín Orsetti y Miguel Marchi, nombres para la historia y de la historia. Cuando Miguel Marchi visitaba la iglesia de Santa María in Posterula, contaba con trece años de edad y servía como monaguillo en dicha iglesia. Miguel Marchi dejó para la posteridad su testimonio que recibió de una rica tradición en la persona del H. Orsetti. El tesimonio es el siguiente. Dice Miguel Marchi: ´´Doy fe de haber conocido durante trece años o más a un hermano en Bracciano el año 1852 ó 1853, pocos meses después de haber partido de esta ciudad de Roma, a la avanzada edad de ochenta y seis años o más, quien (según me decía frecuentemente), siendo aún muy joven, había tomado el hábito eremítico de San Agustín en la casa de San Mateo; allí había hecho los santos votos y era miembro durante los últimos años de su permanencia en aquel lugar tan venerable(…)Este buen hermano me repetía siempre, con un no sé qué de misterio y con una cierta ansiedad, particularmente los años 1850 y 1851, estas precisas palabras: APRENDETELO BIEN, MI PEQUEÑO MIGUEL: LA VIRGEN DE SAN MATEO ES AQUELLA QUE ESTA ALLI ARRIBA EN LA CAPILLA, NO TE OLVIDES…¡SEGURO! ¡SEGURO! ¿HAS ENTENDIDO, MI QUERIDO MIGUEL? ERA MILAGROSA´´.
    Miguel Marchi en el año de 1855 ingresó en la Congregación de los Misioneros Redentoristas, y al ingresar en el instituto religioso, Marchi compartía su testimonio sobre el cuadro milagroso de la Virgen, con emoción y verdadera devoción: ´´Puedo decir de esta venerable imagen de la Madonna de San Mateo, llamada del Perpetuo Socorro, que desde mi juventud hasta el momento en que he entrado en la Congregación la he visto siempre sobre el altar de la capilla interior del colegio de los Padres Agustinos de la provincia de Irlanda, bajo el nombre de Santa María in Posterula, junto al Orso, sin culto alguno, sin ornamentos y casi abandonada; y sin ni siquiera una lámpara encendida, y con frecuencia llena de polvo; allí he ayudado a misa y, con gran atención, la he admirado muchas veces´´. 
Después de un tiempo, tiempo en que el cuadro de Santa María del Perpetuo Socorro permanecía en silencio, sin culto público, en la capilla de la iglesia de Santa María in Posterula, cuando ya el H. Agustín Orsetti, había transmitido a Miguel Marchi, aquel testimonio de amor, sobre el cuadro de la Virgen milagrosa, aparece el personaje del sacerdote jesuita P. Francisco Blosi. Este sacerdote se encontraba en la iglesia del Gesú, en la ciudad de Roma, y en su predicación, bajo las luces del Espíritu Santo, preguntó inquieto dónde estaba el cuadro famoso de la Virgen milagrosa del Perpetuo Socorro. Su sermón lo pronunció el histórico día del 7 de febrero de 1863.
    Así predicaba: ´´Vengo a hablaros hoy de una imagen de nuestra Señora, que un día fue célebre por los milagros que obraba, pero que desde hace ya setenta años no da señales de vida; yace, en cuanto yo sé, en un lugar privado, sin culto público y sin aquel concurso de fieles que tuvo en los siglos pasados(…)Estaba en la iglesia de San Mateo en Merulana, y era conocida con el título de Madonna de san Mateo, y, más propiamente, con el de Perpetuo Socorro.
    Quiera Dios que, entre tantos como me escuchan, haya alguno que, sabiendo dónde se encuentra actualmente, comunique a quien la tiene escondida desde hace ya más de setenta años´´. 
    Después de aquel sermón que pronunció el P. Blosi, pasó un tiempo y sucedió el milagro: el encuentro entre la Virgen del Perpetuo Socorro y sus hijos muy amados los Misioneros Redentoristas. ¿Cómo fue ese encuentro exactamente?, seguramente te preguntarás. Y fue de la siguiente manera.
    Los Redentoristas llegaron a Roma y buscaron un terreno para construir la Casa General y así poder estar cerca del Vicario de Cristo, del Santo Papa, porque si hay algo que también caracteriza a los Redentoristas, es el amor y la obediencia al Sumo Pontífice. Compraron un terreno que, por providencia de Dios, resultó ser el mismo donde estuvo edificada la iglesia de San Mateo (que estaba entre las basílicas Santa María la Mayor y San Juan de Letrán, en la Vía Merulana), que había sido destruida años atrás.
    Así se cumplió el deseo de la Virgen: que su cuadro debía ser colocado entre Santa María la Mayor y San Juan de Letrán. Precisamente en ese lugar, el cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro había sido venerado y recibido tantos honores por parte de los fieles durante trescientos años. Los Redentoristas construyeron la Casa General y, con gran asombro, un miembro de la comunidad, el Cronista, descubrió que donde habían levantado su casa-residencia, allí, hace tiempo se levantaba la famosa iglesia de San Mateo, pero lo más asombroso que descubrió este redentorista, fue que en ese templo se veneraba una imagen de la Virgen María con la advocación del Perpetuo Socorro. A partir de ese momento, de ese hecho revelador, comenzó la búsqueda del icono de la Virgen del Perpetuo Socorro por parte de los Redentoristas. Sus hijos buscando a su Madre, y su Madre esperando por ellos.
    Después de una gran búsqueda, casi desesperante, que los llevó incluso a una triste desolación sin tener noticias del bendito cuadro, ¡por fin!, dan con el cuadro. Nuevamente aparece en escena Miguel Marchi. Este joven religioso redentorista, que había recibido la tradición oral de parte del H. Agustín Orsetti, escuchó sobre la búsqueda desesperada de sus cohermanos y dio la respuesta e indicó el lugar donde se encontraba el sagrado icono. ¡Alegría! ¡Qué alegría! ¡Los Redentoristas encontraron a su Madre del Perpetuo Socorro y su Madre los encontró a ellos!
    El sacerdote redentorista Miguel Marchi hizo una petición de declaración firmada un 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción de María en 1865. En esta petición, manifestaba su deseo y el de la comunidad de los Redentoristas, de colocar la bellísima imagen, según el propio deseo de la Virgen, manifestado a aquella niña, de estar entre las dos basílicas: Santa María la Mayor y San Juan de Letrán; y ese lugar era la casa de los Misioneros Redentoristas.
    Pero no bastaba la petición del padre Miguel Marchi para obtener el cuadro de la Virgen, había que hacerlo a través de los superiores mayores y altos jerarcas de la Iglesia. Y así fue.
La comunidad recurrió al Superior General, y este al Papa. El P. Nicolás Mauron, superior general de los Misioneros Redentoristas, pidió una audiencia al papa Pío IX, que le fue concedida el día 11 de diciembre de 1865. En dicha audiencia el P. Mauron manifestó al Papa su petición y finalidad para que les fuese dado a los Redentoristas el hermosísimo cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro y colocarlo en la vía Merulana.
    El Papa que era muy mariano, devoto de la Santísima Virgen María, aceptó la petición del P. Nicolás Mauron, que según dice la tradición oral redentorista, lo hizo con estas palabras: ´´Dadla a conocer a todo el mundo´´. Frase grabada en el corazón de la familia redentorista.
Después de aquella memorable audiencia entre el sucesor de san Alfonso María de Ligorio y el sucesor de Pedro, siguiendo los pasos correspondientes que manda la Curia Romana, quedan en el calendario de la historia de la Congregación del Santísimo Redentor, las fechas memorables del peregrinaje de la vuelta a casa del icono de la Madonna del Perpetuo Socorro. Vamos a recorrer las siguientes fechas:

*19 de enero de 1866: Con gran emoción y solemnidad, entra el cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro a su nueva y antigua casa, la de los Misioneros Redentoristas (los PP. Bresciani y Marchi, fueron a la iglesia de Santa María in Posterula y llevaron 50 escudos al prior de los frailes agustinos).

*26 de abril de 1866: Sale en procesión solemne y muy concurrida. la bendita imagen del Perpetuo Socorro recorre toda la vía Merulana.

*5 de mayo de 1866: El Papa Pío IX realizó una visita solemne a la Virgen del Perpetuo Socorro.

*23 de junio de 1867: La Virgen del Perpetuo Socorro es coronada por el Patriarca de Constantinopla Mons. Rogerio Luigi Antici Mattei.
Sin duda alguna, como ya hemos dicho antes, pero me gusta repetir, la devoción a la Virgen María bajo la advocación de Madre del Perpetuo Socorro, es la más difundida en todo el mundo cristiano. Es una devoción ´´universal´´. 
    
El deseo del Papa Pío IX de ´´dadla a conocer a todo el mundo´´, se ha hecho realidad y sigue realizándose allí donde se encuentra un Redentorista. Sin embargo, hay un gran misterio de amor y muy maternal que rodea a esta bendita imagen; pues es la imagen de Nuestra Señora, Hija de Dios Padre, Madre de Jesucristo Santísimo Redentor, y Esposa de Dios Espíritu Santo, Madre de la Iglesia, Madre nuestra, Madre de la gran Familia Redentorista. Es este misterio inconmensurable, que lleva a la Madre del Señor a ´´darse a conocer´´ por sí misma. Es curioso, en algunos lugares, donde aún no había presencia de los Misioneros Redentoristas, allí, ya estaba su bendita imagen. Tal es el caso de la República de Nicaragua y el resto de Centroamérica.
    La difusión a esta advocación, tiene focos de irradiación en distintas partes del mundo. Santuarios dedicados a María bajo este tierno y dulce nombre: Perpetuo Socorro. En toda Europa es conocida la Virgen del Perpetuo Socorro, pues su primera patria fue Grecia, en la isla de Creta. América entera, Insular (Haití está consagrado al Perpetuo Socorro), del Norte, del Sur y Centroamérica, conocen su nombre, hay hermosos santuarios levantados en su honor. En Asia, propiamente en las Islas Filipinas, hay un imponente santuario, el santuario de Baclaran, que desde 1906, se venera al Perpetuo Socorro. África, en ocho de sus naciones se le rinde culto a la Madre del Socorro. Y en Oceanía, Australia y Nueva Zelanda, han acogido con mucho amor al Perpetuo Socorro. En fin, en el mundo entero, existen catedrales, basílicas, santuarios, parroquias, capillas, oratorios, escuelas, colegios, centros pastorales y de misión, donde la veneran como madre y patrona siempre fiel, a la Virgen del Perpetuo Socorro. La devoción crece cada día más y más. Porque las palabras de la misma Virgen María se han cumplido: ´´Por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada´´ (Lc 1,48).
    La imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro es un icono (eikón en griego), que significa imagen. Y el icono tiene una característica muy singular según los entendidos del arte sacro: ´´el icono hace presente eso que recuerda´´. El icono es más que una simple representación de lo sacro. El icono es considerado un verdadero altar, que invita a la reflexión, a la oración, a la meditación. El icono nos hace entrar en el misterio que refleja. Un icono es una verdadera ´´catequesis´´, es ´´evangelio´´. El icono es para contemplar y ser contemplados por él. 
    Si nos fijamos atentamente en el cuadro de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, vamos a contemplar lo siguiente: la Virgen está inclinada hacia el Niño Jesús, a quien acoge con verdadero amor de madre. El Niño, se sostiene de las manos de su amantísima madre, y ve al arcángel Gabriel. Este  porta la cruz y los clavos. El Niño se ve asustado, pues contempla los signos de la Pasión que le espera vivir. Está sobre un fondo de oro, que rodea toda la imagen, surgen cuatro figuras sacras: la Virgen Madre de Dios con el Niño Jesús en el brazo izquierdo y, a los lados, los arcángeles San Miguel y San Gabriel con los instrumentos de la pasión´´.
    El arcángel Miguel sostiene otros instrumentos de la Pasión, la lanza, la caña con la esponja y el recipiente que contiene el vinagre. El Niño, asustado, hace un movimiento brusco con sus pequeños pies, y es por eso que se le suelta la sandalita que lleva. Se puede interpretar también que el Niño se despoja de todos sus derechos jurídicos. (‘’Quitarle la sandalia a otro era, en efecto, ocupar su derecho jurídico’’. Mons. Silvio Báez) La Virgen, como madre siempre fiel y buena madre, sostiene firmemente a su hijito del alma, carne de su carne, sangre de su sangre, pedacito de su corazón; sostiene al Hijo de Dios, porque Dios la sostiene a Ella. Pero hay un detalle: la Virgen nos mira, nos contempla, no deja de cubrirnos con su mirada maternal siempre, y así nos sostiene en nuestras luchas de cada día.
    Aunque la Virgen aparece de medio cuerpo, Ella en realidad está de pie, como de pie estuvo en El Calvario. Su elegancia espiritual en ese momento fue una gran muestra de su confianza y abandono en los brazos del Padre que iba a resucitar a su Hijo. Su vestimenta es una túnica roja, manto azul marino de forro verde. Lleva una cofia de color azul cobalto que no permite ver su cabello, y le cubre su frente bendita. Se puede apreciar sobre su frente cubierta una estrella dorada de ocho rayos y junto a esta una pequeña cruz en forma de estrella.
    Las letras que se contemplan en el icono, tienen el siguiente significado: las que se encuentran en la parte superior del cuadro, significan Madre- de Dios; a la izquierda de quien mira el icono, la inscripción refiere al arcángel Miguel; las de la derecha, sobre la cabecita del ángel, arcángel Gabriel; la inscripción de la derecha junto a la carita del Niño, significa, Jesús-Cristo.
    Los colores y rasgos físicos de la Virgen son también una hermosa catequesis en el icono milenario. La boca de la Virgen es pequeña en recuerdo que Ella es la Señora del silencio. Sus ojos son grandes, significa que su mirada nos cubre a todos en todo momento. Su túnica roja representa a las vírgenes del tiempo de Cristo, y el color azul marino, que es una capa, color desgastado, representa a las madres de Palestina; María es Virgen y Madre, pobre y sencilla.
    Este icono milenario, tesoro espiritual de la Iglesia y de la Congregación del Santísimo Redentor, tiene su trono en la iglesia San Alfonso María de Ligorio desde 1866, en la Ciudad Eterna, Roma. Esta iglesia se sitúa sobre la hermosa vía Merulana, entre las imponentes Basílicas de Santa María la Mayor y la Catedral de Roma, San Juan de Letrán. Junto a la iglesia, están la Casa General de la Congregación del Santísimo Redentor y la Academia Alfonsiana.
    ¿Por qué el icono de la Virgen del Perpetuo Socorro fue entregado a los misioneros Redentoristas? Dos razones: divina y humana. La divina es porque Dios en su infinito amor y misericordia así lo quiso, así es de providente nuestro Padre, se fijó en los Redentoristas para que fueran los propagadores de la advocación de su gloriosa Madre Virgen del Perpetuo Socorro. En esta historia como en todas las historias hay un antes y un después. Hay lugares y personajes que el Señor hizo sus instrumentos para hacernos llegar la imagen bendita de su Madre amorosa: Creta, el mercader, el mar, Roma, la iglesia de San Mateo, la iglesia de Santa María in Posterula, el H. Agustín, Miguel Marchi, Francesco Blosi, el Papa Pío IX, los Redentoristas… Y la razón humana, sería, según algunos historiadores, que el Papa vio oportuno el momento de crecimiento del instituto religioso, que se expandía por todo el mundo, a través de las misiones, y el deseo suyo era que la bendita imagen se ´´diera a conocer´´.
    También, este Papa era devoto de san Alfonso María de Ligorio, autor del libro ´´Las glorias de María´´, y estimaba con especial sentimiento paternal, a los Misioneros Redentoristas, admiraba las obras del carisma redentorista. San Alfonso es uno de los santos más marianos que hay, amó con locura a Jesucristo y a su Madre Santísima. Aunque él no conoció el icono de la Virgen del Perpetuo Socorro (su devoción a María era bajo la advocación de Santa María dei Monti), seguramente desde el cielo se gozó al ver que en la tierra, sus hijos los Redentoristas, recibían la hermosa misión de dar a conocer por todo el mundo, el nombre de Madre del Perpetuo Socorro en el misterio de su Inmaculada Concepción.
    
ITINERARIO DEL ICONO DE LA VIRGEN DEL PERPETUO SOCORRO EN EL MUNDO ENTERO. TOMADO DEL LIBRO DEL P. FRANCISCO CONTRERAS, ´LA VIRGEN DEL PERPETUO SOCORRO´:

1.         Creta, la patria del icono.
2.         La Tabla de la iglesia de San Mateo.
3.         La Virgen en la iglesia de San Mateo: trescientos años (1499-1798).
4.         Destrucción de la iglesia de San Mateo (1798): cincuenta años de olvido.
5.         Un lazo providencial entre el pasado y el futuro.
6.         Los caminos de la providencia: los redentoristas descubren y reciben la imagen.
7.         Comienzo del culto público (26 de abril de 1866).
8.         El 19 de enero de 1866, los PP. Bresciani y Marchi, fueron a la iglesia de Santa María in Posterula y llevaron 50 escudos al prior de los frailes agustinos.
9.         La Virgen del Perpetuo Socorro es coronada (23 de junio de 1867).
10.       Irradiación universal de la Virgen del Perpetuo Socorro.
11.       La devoción a la Virgen del Perpetuo Socorro en la actualidad.