viernes, 6 de febrero de 2026

Cuadros de la Virgen del Perpetuo Socorro (Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro San Salvador, El Salvador)



Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R.


Sobre el cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro: los cuadros de la Virgen del Perpetuo Socorro que estuvieron en el altar mayor de la iglesia entre 1940, 1950 y 1999 sufrieron un notable deterioro debido al paso del tiempo.

En la década de 1940, en el altar mayor del antiguo santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se encontraban las imágenes de Jesús Crucificado, la Virgen Dolorosa a sus pies, san Juan, san Gerardo María Mayela, san Alfonso María de Ligorio y santa Eduviges, conocida como la santa que ayuda a conseguir casas. Estas imágenes fueron trasladadas al nuevo templo, inaugurado en 1971. El antiguo santuario estuvo en funcionamiento desde 1937 hasta la apertura del nuevo templo. En la actualidad se conservan las mismas imágenes, además de la de san Charbel.

El padre Luis Iglesias, en su libro Los redentoristas y la República de El Salvador, obra dedicada al arzobispo de San Salvador, Mons. Luis Chávez y González, narra el origen del cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro que presidía el altar mayor de la antigua iglesia del Perpetuo Socorro. La señora Emilia Simán de Mata mandó pintar, al famoso pintor catalán Pedro Nubiola y Espinós, un cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro. Este cuadro estuvo expuesto en 1910 en el Salón de Exposiciones de Barcelona, España. Doña Emilia lo trajo de la “madre patria” en octubre de ese mismo año, para ser entronizado en la Parroquia de la Basílica —escribe el padre Iglesias—, quizá refiriéndose a la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, donde recibió culto hasta 1935, año en que fue entregado a los misioneros redentoristas.

Sobre otra imagen de la Virgen, leemos en las crónicas que los redentoristas deseaban colocar una imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro en el cancel de la iglesia. Y así fue: dicha imagen fue donada por los esposos Alberto y Berta Vilanova. Esta imagen en bulto era la que salía en procesión en décadas pasadas.

En el año 2000, el R.P. Roberto Bolaños, entonces superior y prefecto del Teologado San Alfonso, encargó una nueva pintura de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro a la artista santaneca Loly Sandoval, especialista en arte sacro y formada en Annhurts College (Connecticut). Esta nueva imagen se destinó a ser entronizada nuevamente en el altar mayor de la iglesia del Perpetuo Socorro, ya que el antiguo cuadro de 1958 no era más que un cromo sobrepintado.

 


 

Jesús de la Suspensión y el Santo Cristo de Piedra (Parroquia  Santísimo Redentor, Managua, Nicaragua)



Por P. Bosco J. Rodríguez a., C.Ss.R.

La imagen de Jesús de la Suspensión estaba en la iglesita que llevaba su mismo nombre. Esta se encontraba ubicada al sureste del centro de la ciudad de Managua, cerca de la loma de Tiscapa y de la laguna que lleva el mismo nombre. Al barrio capitalino donde se hallaba la pequeña iglesia se le conocía como barrio del Santo Jesús de la Suspensión, hoy llamado barrio Sajonia, donde estuvo situada dicha iglesia. En este lugar se encuentra actualmente la muy popular y conocida ferretería “Donald’s”.

En 1955, a la llegada de los misioneros redentoristas, se les confió el cuidado pastoral de la iglesia de la Suspensión, de la cual se hicieron cargo interinamente.

En 1960 se bendice la primera parte del templo del Santísimo Redentor que destruiría el terremoto de 1972, construido como a ciento cincuenta metros de donde estaba la iglesia de la Suspensión. Es a partir de esa fecha que la imagen del Santo Jesús de la Suspensión fue trasladada al nuevo templo, construido y finalizado por los misioneros redentoristas en 1967. Según un escrito de Mons. Federico Argüello, se afirma que esta histórica imagen era una de las que se encontraba en uno de los cuatro puntos cardinales de la ciudad de Managua. La histórica imagen se exhibió en la “Exposición de Arte Sagrado” de la arquidiócesis de Managua, que se llevó a cabo del 7 al 15 de octubre de 2006. Hoy día la imagen del Santo Jesús de la Suspensión se encuentra expuesta en la capilla del Santísimo del templo de la parroquia del Santísimo Redentor, remodelado en mayo del 2006.

Don Luis Pérez, en sus escritos “Memorias vivenciales”, nos describe la imagen: “

Una imagen, más pequeña que mediana, de Jesús crucificado, inicialmente creo recordarla en una cruz rolliza, luego es modificada y le hacen una cruz plana, la imagen de rasgos y acabados, perfectos, bellísima”.

Y por qué le llamaban de la Suspensión, continúa diciendo don Luis:

Se cuenta que hace muchísimo tiempo una fuerte correntada de agua y lodo que bajaba de las sierras de Managua amenazaba con inundar y destruir las humildes casitas de barro y zacate en que habitaban los primitivos pobladores del barrio; estas viviendas eran de un tipo de construcción que llevaba el nombre de henchidos, algo parecido al adobe y cuyos techos eran si no de paja, de tejas de barro.

Ante aquella amenaza los pobladores del barrio en un acto de fe, de esa pura sin cosméticos, sin sofisticamientos, movidos por esa fe de la que ya dijera el Divino Maestro si la tuviéramos siquiera como un grano de mostaza moviéramos montañas, contaban nuestros bisabuelos se dirigieron a la “iglesita” del barrio y sacaron en procesión a la imagen de Jesús crucificado, enrumbando hacia el sur para encontrarse con la corriente que amenazadoramente en cualquier momento descendería sobre el barrio y lo arrastraría. No busquemos explicación alguna, la corriente no llegó hasta el barrio, se “suspendió.

La imagen del Santo Cristo de la Suspensión, después de un recorrido sinigual, ahora está expuesta en la capilla de la parroquia de El Redentor, pero sin culto.

 

Santo Cristo de piedra

Esta imagen se encontraba en el altar mayor del templo parroquial antes del terremoto de 1972. Fue hallada décadas más tarde por don Luis Manuel Pérez y por el padre Jesús María Rojas Quesada, bajo un promontorio de basura en las cercanías del inmenso Mercado Oriental de Managua. La llevaron a la parroquia y la colocaron a un lado del parqueo. Los niños de la catequesis la usaban como banca y jugaban sobre ella. El 28 de enero de 2007, siendo superior y párroco el padre Bosco José Rodríguez Alvarado, la imagen fue colocada como monumento en el mismo parqueo de la parroquia, a mano derecha de las entradas principales del templo.

Imágenes del viacrucis de El Redentor. Alrededor del interior del templo, como una corona de salvación, se encuentran las catorce estaciones del santo viacrucis, que datan de antes del terremoto de 1972, probablemente adquiridas en la década de 1960. Estas imágenes del viacrucis fueron halladas, cada una de ellas, envueltas en papel periódico en el antiguo zaguán de la casa de los padres redentoristas, el cual ahora funciona como bodega.

                                           Devoción a san Caralampio en Alajuela



Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R.


San Caralampio, obispo y mártir, cuyo nombre en griego significa “brillar de alegría”. A mediados del siglo XX llegó al barrio de El Llano la devoción a este santo obispo y mártir de la santa madre Iglesia católica y apostólica. Los señores Josefa Caballero y Eberto Cordero Ramírez fueron los grandes promotores de la devoción al santo de Turquía, cuya imagen fue donada por el presbítero Caballero, pariente de doña Josefa Caballero.

Las celebraciones en honor a este santo fueron verdaderas expresiones de devoción y gratitud. Una de las romerías, recordada en la tradición oral y en breves escritos, tenía el siguiente recorrido: la imagen salía en hombros desde la ermita de la Inmaculada Concepción hacia la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, donde permanecía varios días; luego era llevada a la Catedral de Nuestra Señora del Pilar; de la catedral pasaba al Santuario Santo Cristo de Esquipulas de la Agonía; y después regresaba a su casa, la ermita de El Llano.

El 14 de febrero de 1958, el comercio del centro de Alajuela cerró sus puertas como señal de respeto religioso ante el paso de la venerada imagen del santo. La feligresía recibió, por la intercesión de san Caralampio, numerosos milagros y sanaciones, y muchos niños de la comunidad fueron protegidos de la enfermedad infecciosa de la poliomielitis.

Antes de que llegara la devoción a san Caralampio a Alajuela, su presencia en Costa Rica se remonta a mediados del siglo XIX. Durante la Campaña Nacional de 1856-1857, en el cantón de Bagaces, provincia de Guanacaste, la región enfrentó una devastadora epidemia del cólera. Se cuenta que el 5 de junio de 1856 murió la última persona afectada por el cólera en Bagaces, poniendo fin a la terrible peste que había cobrado la vida de más de 10 000 costarricenses. Este suceso fue visto como un milagro atribuido a san Caralampio. La devoción a este santo llegó desde Nicaragua a través de una estampa que se convirtió en la primera imagen venerada en Bagaces, llevada por la señora Hermenegilda Silva Guido (Datos tomados de diversos artículos publicados en internet). 




Ermita de Nuestra Señora de la Limpia Concepción de 

María


Por P. Bosco J. Rodríguez A.,C.Ss.R.

La histórica ermita de Nuestra Señora de la Limpia Concepción de María, ubicada en el Barrio El Llano de Alajuela. (Algunos datos fueron tomados del artículo de José Morera Cabezas, publicado el 10 de agosto de 2010 en Prensa Libre).

En 1880, los vecinos del barrio Concepción de El Llano, ubicado al este de la ciudad de Alajuela, por iniciativa de sus pobladores (los “Targuaces”), unos 1200 habitantes, y de las autoridades eclesiásticas, promovieron la idea de levantar en el poblado una ermita. Al año siguiente, el 16 de agosto de 1881, comenzó la construcción de la histórica ermita de la Inmaculada Concepción, la cual finalizó en 1889, cinco años después que llegara el alumbrado eléctrico a la ciudad de Alajuela. La obra finalizada fue inspeccionada por Mons. Bernardo Augusto Thiel y Hoffmann, segundo obispo de Costa Rica.

Fueron doña Eusebia Solano Sibaja y don José María Sibaja quienes donaron los terrenos para la plaza y la ermita, siendo ambos grandes benefactores del pequeño templo. Gracias a la generosidad de doña Adela Alfaro, la comunidad de fieles de El Llano pudo construir la querida ermita dedicada a la Inmaculada Concepción de María.

Aquellos pobladores del barrio de El Llano trabajaron arduamente para cubrir el presupuesto de la construcción de dicha ermita con diversas actividades, como rifas, turnos, donación de materiales y de dinero. Recibieron un gran apoyo de la Municipalidad de Alajuela, quien los eximió de los derechos de pago por la venta de alimentos para destinar las ganancias a la construcción. Esta ermita fue declarada el 24 de enero del 2000 patrimonio histórico-arquitectónico y cultural de Costa Rica. En 2016 se realizó un proceso de restauración a esta ermita, que originalmente fue construida con adobe, bahareque, calicanto, ladrillo y teja. Su fachada principal se compone de tres entradas de arcos, coronados por pequeños lindos vitrales. Esta ermita es una las más antiguas de Costa Rica, inspiración para historiadores, artistas, escritores e interesados en arte sacro.

Antes de la construcción del nuevo templo dedicado a la Inmaculada Concepción de María, esta histórica ermita fue escenario de grandes celebraciones, eventos cívicos y religiosos, tales como misas, rosarios del Niño Dios, el tradicional huerto de Semana Santa en Costa Rica, procesiones, fiestas navideñas…

En 1982, la etapa de Filosofía se realizaba en la casa contigua a esta histórica Ermita de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción (El Llano, Alajuela), donde hoy funciona la Oficina de la Pastoral Social de la parroquia San Gerardo María Mayela. Estaban al frente de la formación en ese año los muy recordados padres Laureano Salgado y Julián Pereda, nada más y nada menos. A partir de 1983 a 1986, el servicio de formador, servicio delicado y muchas veces incomprendido, lo hizo sabiamente el venerable padre Jesús Ibáñez Cabodevilla. Los postulantes, en esa época, realizaban los estudios filosóficos en el Seminario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles (Paso Ancho) y en el Instituto Teológico de América Central Intercongregacional (ITAC).

jueves, 5 de febrero de 2026

 

Devoción a san Gerardo María Mayela, “el santo de los partos 

felices”, en la República de Costa Rica

 


Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R.


A modo de introducción

Varios biógrafos de san Gerardo Mayela afirman que este gran y muy popular santo “vivió cumpliendo la voluntad de Dios con alegría”. Gerardo Mayela, hijo dilecto de Muro de Lucano, ciudad que lo vio nacer, escribió en su Reglamento de Vida —lo que podríamos llamar su vida plasmada en palabras— lo siguiente:

“Amar mucho a Dios. Unidos siempre con Dios. Hacerlo todo por Dios. Amarlo todo por Dios. Conformarme siempre con su santo querer. Sufrir mucho por Dios”.

Gerardo Mayela Galella, más conocido como Gerardo María Mayela, nació en Muro de Lucano (sur de Italia, Reino de Nápoles), en la mañana, “con la primera luz del alba”, según dice su biógrafo Nicola Ferrante, el 6 de abril de 1726 1. Sus padres, Domingo Mayela y Benita Galella, supieron transmitir al niño Gerardo los valores de la fe cristiana católica, junto a sus hermanas Brígida, Anita e Isabel.

Emitió sus votos religiosos en la Congregación del Santísimo Redentor en la pobre y humilde comunidad de Deliceto, el 16 de julio de 1752. Cerró sus ojos a este mundo en Materdomini (Caposele), para abrirlos eternamente a la contemplación de Dios, cuando apenas tenía 29 años de edad, el 16 de octubre de 1755. Fue beatificado por el papa León XIII en 1893 y canonizado solemnemente por san Pío X el 11 de diciembre de 1904. Es considerado “Patrono de las madres y de los niños”, en especial de las madres embarazadas; por ello se le llama dulcemente “el santo de los partos felices”.

Nuestro querido san Gerardo fue un hombre de alma pura. Vivió profundamente la bienaventuranza que Jesús, nuestro Señor, proclamó para bendecir a los puros de corazón. El director espiritual de san Gerardo, el padre Francisco Giovenale, afirmaba que san Gerardo “había recibido una gracia especial de Dios: estar libre de tentaciones contra la pureza”. Esa pureza llevó a san Gerardo a no temer a la santa hermana muerte, representada en su imagen con un cráneo o calavera. San Gerardo, el dichoso, porque fue puro de corazón.

1.- Devoción a san Gerardo María Mayela en Alajuela, Costa Rica

En la parroquia San Gerardo María Mayela y Santuario Santo Cristo de Esquipulas de la Agonía, antes de los años de 1940, hubo dos devociones con mucho arraigo: al Santo Cristo de Esquipulas de la Agonía, finales del siglo XIX, y a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, con la llegada de los misioneros redentoristas en 1927.

Cuando leemos las crónicas de 1927 a 1940, y una bitácora de 1922, se habla de grandes fiestas en honor al Santo Cristo de Esquipulas de la Agonía: novenas, rosarios, misas, procesiones y los famosos turnos. Estos fueron muy populares y comunitarios en la iglesia de La Agonía. Los turnos en Costa Rica son celebraciones religiosas con variados eventos lúdicos para recaudar fondos para obras de la parroquia. Se vende comida típica en pequeños “chinamos”, hay juegos mecánicos, pólvora, cimarronas, mascaradas y actividades tradicionales como el palo ensebado, rifas, venta de animales como gallinas, terneros y hasta toretes, así como el bingo, que no puede faltar, pues el costarricense es muy dado a este juego. Las fiestas en honor al Santo Cristo de Esquipulas, en Alajuela, fueron solemnes y muy visitadas 2.

Las fiestas en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro también fueron muy concurridas y celebradas con mucho amor y devoción. En 1929, ya estaba bien configurada la Archicofradía del Perpetuo Socorro, cuyos miembros preparaban con meses de antelación las fiestas en honor a la Virgen del Perpetuo Socorro. Misas, novenas, rosarios y procesiones eran parte de las celebraciones a la Virgen. A los “Martes del Perpetuo Socorro” eran asistían entre 160 a 190 personas.

Es a partir de los años de 1940, cuando estas celebraciones en honor al Santo Cristo de Esquipulas de la Agonía y Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, comienzan a perder su brillo y ardor devocional. Es cuando surge el “fenómeno san Gerardo María Mayela”. Su gran propagador: el misionero padre Carlos Cavero Combarro.

La primera imagen de san Gerardo María Mayela, fue elaborada por el Sr. Manuel Zúñiga en 1943, a pedido de su gran devoto, el padre Carlos Cavero. Hay murales y vitrales que adornan el templo del Santuario de La Agonía. Hay un mural dedicado a san Gerardo María Mayela, elaborado por el pintor José Claros en 1956 y restaurado en 1985. En el fresco se distinguen figuras representativas de la ciudad de Alajuela, como doña Rosario Rivera, madre del misionero redentorista padre Helberth Gerardo Guevara Rivera, así como su abuela materna y dos de sus tíos, quienes fueron incorporados como parte del conjunto iconográfico.

El bellísimo vitral de san Gerardo, se encuentra en la parte superior a la izquierda del santuario, fue obsequiado por la Sra. Zaira Méndez Barrantes, en 1958, quien fue devota de san Gerardo, y como agradecimiento por los favores recibidos por intercesión del santo de Muro Lucano, lo obsequió para embellecer el santuario. Es un vitral digno de contemplar.

 1.1 Devoción a san Gerardo María Mayela a partir de 1940

Es importante anotar que el punto más álgido de las fiestas gloriosas en honor a san Gerardo a principios de los años de 1940, fue cuando era presidente de la República de Costa Rica, el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia. Las crónicas cuentan que el padre Carlos Cavero, fervientísimo devoto del santo de Muro de Lucano, organizó una cena de gala en la comunidad de La Agonía, en honor al Dr. Rafael Ángel Calderón, como gesto de agradecimiento por el apoyo brindado en las grandes fiestas en honor al santo hermano lego, como le gustaba llamar al santo el padre Cavero. En esa cena de gala, el padre Cavero pronunció un elocuente panegírico, exaltando con agradecimiento todo el apoyo recibido del gran reformador social de la historia de Costa Rica. El panegírico fue publicado en algunos periódicos del país.

En 1944, para la celebración en honor a san Gerardo Mayela, se repartieron 15 000 invitaciones a sus fieles devotos. Al año siguiente, se dieron a imprimir 15 000 cartas circulares, 5 000 programas, avisos en varios periódicos capitalinos y de la ciudad, y una publicación especial en el Eco Católico. Además, se imprimieron más de 6 000 tricomías, 6 000 sencillas y 12 000 estampas 3.

 2.- La devoción a san Gerardo hoy

Las fiestas en honor a san Gerardo hoy son las más grandes y concurridas en la ciudad de Alajuela. Comienzan, normalmente, el 5 de octubre de cada año, con el santo rosario, oración en honor al santo y la santa misa. Ese día se inaugura el tradicional y esperado turno de san Gerardo, que en otros tiempos era en honor al Santo Cristo de Esquipulas. En los días 5 y 6, se venden las tradicionales chorreadas y tamales típicos. Y en los días propiamente de la novena, a partir del 7 hasta el 15, hay bendición de mujeres embarazadas, niños, familias y vehículos.

Los platillos que se venden en esos días son muy variados: arroz con pollo, picadillo de papa, tamales, carne en salsa, chicharrones con yuca, arroz con leche, churros, dulces, repostería, pan casero y refrescos naturales. Hay juegos mecánicos, rifas, bingo y juegos de mesa. Alegran esos días con bailes típicos regionales, conciertos y obras teatrales.

El santuario del Santo Cristo de Esquipulas de la Agonía, durante la novena y el propio día de san Gerardo, se convierte en el epicentro de la geografía “gerardina” en toda Costa Rica. A este santuario convergen devotos del santo provenientes de las siete provincias —San José, Alajuela, Cartago, Heredia, Guanacaste, Puntarenas y Limón— y de los 16 cantones de la provincia de Alajuela.

El mes de octubre de cada año es visitada la venerada imagen de san Gerardo María Mayela. Familias enteras peregrinan hacia Alajuela, al santuario de La Agonía, para cumplir una promesa, pagar un exvoto, presentar intenciones y participar en las celebraciones litúrgicas y devocionales en honor a san Gerardito, como le dicen cariñosamente los alajuelenses.

Impresiona ver cómo entran de rodillas, desde la puerta principal hasta el altar del santo, varios de sus devotos, los llamados “gerarditos y gerarditas”. En Alajuela es común, muy común, encontrarse con hombres que llevan el nombre de Gerardo, así como también es común encontrar mujeres que llevan el nombre de Mayela. El nombre Gerardo es muy popular y, en décadas pasadas, estuvo entre los 15 nombres más usados, según el Tribunal Supremo de Elecciones o el Registro Civil.

El hábito redentorista es de color negro, con cuello blanco. Como los jesuitas, los misioneros redentoristas no tenían un hábito propio; usaban el que en el reino de Nápoles llevaban todos los curas de campiña en el siglo XVIII. La abertura lateral servía para facilitar subir y viajar a caballo o en burro. El hábito redentorista se ha convertido, entre los devotos de san Gerardo, en una forma de escapulario de vestir. El hábito de san Gerardo ha pasado a ser un escapulario más elaborado, como parte de vestimentas tanto para hombres como para mujeres. Para los “gerarditos” no es el hábito religioso de los misioneros redentoristas; para ellos es el hábito “de” san Gerardo. En el caso de las “gerarditas”, el hábito de san Gerardo ha devenido en varias formas: faldas largas y cortas, con manga y sin manga, capas y esclavinas. Los niños que han nacido por intercesión del santo son traídos por sus padres vestidos de “gerarditos”, quienes lucen muy preciosos.

 2.1 San Gerardo María Mayela en las provincias de Cartago, Guanacaste y San José

La provincia de Cartago está ubicada en el Valle Central de Costa Rica. Es una de las provincias más lindas del país, famosa por haber sido la antigua capital hasta 1823. Su rica herencia colonial, reflejada en su centro histórico, sus bellísimos paisajes naturales y su clima tan agradable atraen a muchos turistas nacionales y extranjeros. Sus volcanes, como el Irazú, y áreas protegidas como el Parque Nacional Tapantí–Macizo de la Muerte, así como importantes sitios arqueológicos como el Monumento Nacional Guayabo, son un imán para los visitantes durante todo el año.

Cartago también es el epicentro religioso de la Iglesia católica; peregrinos de todo el país convergen hacia la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles para visitar la sagrada imagen de la Virgen María, Reina de los Ángeles, Patrona de la República de Costa Rica. Esta imagen de Nuestra Señora de los Ángeles mide aproximadamente 20 centímetros y está hecha de roca volcánica, grafito y jade. Es de color negro, por lo que sus devotos la llaman cariñosamente “La Negrita”. El 2 de agosto de 1635, una mujer conocida en la historia como Juana Pereira la encontró sobre una roca, en un lugar llamado Puebla de los Pardos, en Cartago.

En la hermosa ciudad de Cartago, san Gerardo cuenta con numerosos devotos. Familias de promesantes peregrinan año tras año, durante casi cuatro décadas, hacia Alajuela para cumplir sus promesas y agradecer al santo por los favores recibidos. La devoción al santo de Muro de Lucano está tan arraigada que, en la provincia de Cartago, existe un lugar que lleva su nombre: San Gerardo de Santa Rosa, en el cantón de Oreamuno. Allí se encuentra una iglesia dedicada a nuestro santo hermano, la cual pertenece a la parroquia Santa Rosa de Lima.

En la provincia de San José se encuentra el cantón número 17, llamado Dota. En este cantón está la comunidad de San Gerardo de Dota, un lugar famoso por ser uno de los mejores sitios para el avistamiento del quetzal, así como por ser la puerta de entrada al Parque Nacional Los Quetzales. En este cantón se ubica una capilla dedicada a nuestro santo hermano, la cual pertenece al Santuario Diocesano de Nuestra Señora de la Cueva Santa, en la Diócesis de San Isidro de El General.

Y en la provincia de Guanacaste, diócesis de Tilarán-Liberia, existen dos iglesias dedicadas a san Gerardo María Mayela. Una se encuentra en Bebedero, en el cantón de Cañas, y otra en el cantón de Bagaces, donde también se honra a nuestro santo hermano Gerardo. Gracias a la predicación de los misioneros redentoristas en toda la provincia eclesiástica de Costa Rica, llegó la devoción al santo de Muro de Lucano.

En la devoción a nuestro amado san Gerardo María Mayela, en la ciudad de Alajuela, se le invoca como el gran protector de las familias, de las madres estériles y de los niños que padecen alguna enfermedad crónica o mortal. Las madres que desean quedar embarazadas suplican al santo el don de la fertilidad, y las mujeres encintas piden por embarazos saludables y partos felices.

Año con año se relatan innumerables testimonios sobre los milagros recibidos por su intercesión. El eje central de la devoción a este santo hermano redentorista es la protección de la maternidad; por ello, los principales testimonios giran en torno a madres que piden y agradecen haber tenido embarazos saludables, sin complicaciones durante los meses de gestación, y partos seguros y felices.

Durante las fiestas en honor a san Gerardo María Mayela se escuchan y se leen testimonios de feligreses que han recibido una gracia o un milagro por intercesión del santo. En esta era digital, las redes sociales han permitido que muchos devotos de san Gerardo se conecten, interactúen y compartan sus experiencias. A través de la página de Facebook de la parroquia San Gerardo María Mayela y del WhatsApp de la oficina parroquial se reciben innumerables testimonios de feligreses de toda Costa Rica, quienes comparten los milagros, gracias y favores concedidos por el santo de los partos felices, san Gerardo María Mayela.

 3.-Tercer centenario del nacimiento del glorioso san Gerardo

El 6 de abril del 2026 se cumplen 300 años del nacimiento del glorioso san Gerardo María Mayela. Hace tres siglos, Muro Lucano, en la provincia de Potenza, vio nacer a uno de los santos más populares y milagrosos de la Iglesia católica. Esta efeméride invita a la Congregación del Santísimo Redentor y a la gran familia de san Alfonso María de Ligorio a contemplar e imitar las virtudes heroicas vividas por este santo hermano. Muro Lucano lo vio nacer, pero Materdomini y sus alrededores lo vieron ejercer las innumerables obras de misericordia que prodigó en favor de los más pobres, quienes se acercaban día tras día a la puerta del convento de los misioneros redentoristas.

Sobre san Gerardo María Mayela se ha dicho y escrito copiosamente, pues su vida y su obra siguen inspirando a numerosos predicadores y escritores redentoristas, quienes encuentran en la figura de este santo napolitano algo nuevo que decir. Sin duda alguna, las características y cualidades de su humilde personalidad son dignas de destacarse como ejemplo para quienes vemos en los santos de Dios un modelo para vivir y seguir a Jesucristo, nuestro Señor. Gerardo tiene mucho que decir al hombre y a la mujer de este nuevo siglo y milenio; pero ¿qué puede decir a los hombres y mujeres del siglo XXI un hombre que nació en la segunda década del siglo XVIII? Mucho.

Aprendemos del humilde hermano Gerardo el cumplimiento de la voluntad de Dios con alegría. Cumplir la voluntad de Dios es ser testigo de su amor; y ser testigo, según los maestros de la espiritualidad, es ser una persona de fe: creer firmemente en Dios y en el ser humano, amar y servir a los demás.

Gerardo, ante todo, pronunció durante toda su vida un sí rotundo y decidido a Dios, como lo hizo María, su Madre amorosa y siempre fiel, su amada Virgen del Carmen. Ese sí consistió en observar, es decir, en cumplir los preceptos de Dios y de la Iglesia, a la cual amó profundamente. Vivió conforme a su consagración como religioso redentorista, fiel a su condición de consagrado al Señor. Observó de modo singular lo prescrito por la santa Regla del naciente instituto misionero fundado por san Alfonso María de Ligorio. Vivió en constante diálogo con Dios; fue un hombre de oración. En su oración, Gerardo buscaba constantemente cumplir la voluntad de Dios.

Pobre como pobre fue Jesús, nuestro Señor, san Gerardo nació y vivió pobre toda su vida. La pobreza, para nuestro santo, fue una gran catequesis de vida y de amor, pues nunca la concibió como una desgracia o una maldición de Dios. Aprendió a ser compasivo, tierno, amoroso y misericordioso con los pobres de Materdomini y Caposele.

La pobreza y su vivencia de la pobreza evangélica le enseñaron a ser solidario y comprensivo con quienes no tenían nada. Aprendió a ser cercano; no le dio miedo contemplar los múltiples rostros de la pobreza en la sociedad de la Nápoles del siglo XVIII.

De su propia pobreza nació el compartir con los necesitados, así como el Pobre de Nazaret compartió su riqueza con la humanidad haciéndose pobre. Jesús nació en pobreza y marginación; de ese modo se solidarizó con millones de hombres y mujeres que viven en el mundo en esas deplorables condiciones.

Así como ocurrió el gran signo de la multiplicación de los panes en el monte, de igual manera se dio la multiplicación de los alimentos en la portería de Materdomini y los pobres de Caposele. Cuando san Gerardo se dedicaba con esmero y amor a la preparación de los alimentos y al momento de su distribución, estos se multiplicaban de forma milagrosa. Nuestro santo hermano confiaba plenamente en la Divina Providencia, pues los alimentos del convento se multiplicaban en favor de los más pobres y necesitados 4.

Gerardo fue un religioso humilde, poseedor de una profunda y sincera virtud de la humildad, como afirman sus biógrafos. Esta humildad lo llevó a ser manso de corazón y a no recurrir jamás a la violencia o venganza. Sabía callar con humildad e, incluso, guardaba silencio ante la adversidad. Es conocido por todos el triste suceso que vivió nuestro santo hermano a causa de la horrible calumnia que sufrió por parte de Nerea Caggiano. Con una humildad sin igual, aceptó los castigos injustos derivados de aquella acusación. Gerardo pasó por ese amargo trago pensando siempre en Jesús, el humilde y sufriente Siervo de Yahvé, anunciado por el gran profeta Isaías.

El artista, en sus obras, traza símbolos que reflejan el carácter del dibujo o la ilustración; y es eso, precisamente, lo que describe su labor. En los atributos o la iconografía de los santos se expresan, en efigies, pinturas o monumentos, las características que los identifican. La iconografía de los santos está constituida por los símbolos que rodean la figura de un bienaventurado o justo de Dios; se fundamenta en la hagiografía y el martirologio, se enriquece con las fuentes de la Palabra de Dios y la Tradición, y subraya aspectos de la espiritualidad vivida por ellos. La iconografía tradicional de san Gerardo María Mayela suele representarlo con los siguientes símbolos y gestos: aureola, mirada elevada, hábito religioso redentorista, un crucifijo sostenido en sus manos y el santo rosario. Sobre una mesita bien cuidada, cubierta con un mantel de color rojo, blanco o verde, se disponen un libro, la disciplina, las azucenas y un cráneo o calavera.

La aureola es un círculo luminoso que aparece detrás de la cabeza en las imágenes de los santos. Es un símbolo que no puede faltar en la riquísima iconografía de los santos o justos del Señor, es decir, de aquellos hombres y mujeres de especial virtud y ejemplo que han alcanzado el don sublime de la santidad en Dios. ¿Cómo? San Alfonso María de Ligorio, nuestro fundador, en su Tratado sobre la práctica del amor a Jesucristo, afirma: “Toda la santidad y la perfección del alma consisten en el amor a Jesucristo, nuestro Dios, nuestro sumo bien y nuestro Redentor. La caridad es la que da unidad y consistencia a todas las virtudes que hacen al hombre perfecto”.

San Gerardo alcanzó la santidad y la perfección de su alma cumpliendo, con la ayuda del Señor, las catorce obras de misericordia: las siete espirituales y las siete corporales. Indudablemente, san Gerardo es uno de los santos más queridos por el pueblo de Dios, y esa santidad derramada en él se refleja en su mirada elevada hacia el cielo.

La mirada hacia arriba en san Gerardo denota su relación íntima con Dios, a quien vivía plenamente como su Padre, su Buen Dios. Por eso, Gerardo siempre miraba hacia arriba, es decir, hacia el cielo, porque sabía que ese cielo lo esperaba y que allí estaba Dios. Mirar al cielo significa contemplar la vida eterna. En la rica tradición de la santa madre Iglesia, la Teología ha enseñado sobre el cielo, ofreciendo una aproximación de lo que es: la felicidad en Dios, el conjunto de todos los bienes, y primordialmente un “estado”, un modo de existir en Dios. El cielo es Dios mismo. Gerardo, que vistió el hábito religioso redentorista como consagrado, expresó así su deseo de ir al cielo.

El crucifijo es una efigie o imagen de Cristo crucificado. San Pablo escribió:

Ante esto, ¿qué podemos decir? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? Si Él no perdonó a su propio Hijo (antes bien lo entregó por todos nosotros), ¿cómo no va a darnos con él gratuitamente todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es quien justifica. ¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, que murió; más aún, que resucitó, ¿que está a la diestra de Dios y que intercede por nosotros? (Romanos 8, 31-34).

Ante las palabras vibrantes y sonoras del apóstol de los gentiles, reflexionamos diciendo que, al morir nuestro Señor en la Cruz, en lo alto del Monte Calvario, donde simbólicamente se encuentra congregada la Iglesia, Jesús entrega su Espíritu, que es fuente de toda vida y que conduce a la verdad completa. En la cruz de Cristo están clavados en Él el dolor de todos los hombres, mujeres, jóvenes y niños; es decir, el sufrimiento de la humanidad. Todo ese sufrimiento está clavado en la cruz de Cristo y en el Cuerpo de Cristo, y en Él todo es redimido, porque “en Jesucristo hay abundante redención”. Cada vez que san Gerardo contemplaba el Crucifijo, rezando el rosario, entraba de manera mística en la pasión, muerte y resurrección de Cristo.

San Gerardo profesó siempre un amor especialísimo a la Madre del Señor mediante el rezo del santo rosario. Era devotísimo de la Virgen del Carmen y amó con locura a la Santísima Virgen María, a quien invocaba todos los días a través de esa hermosa oración que todo fiel cristiano católico debe recitar. Amando a la Santísima Virgen María, aprendió a ser obediente, virtud que fue descubriendo poco a poco en su lectura personal del libro de la Regla de Vida.

El libro se encuentra junto a muchos santos y santas de la Iglesia y, en algunos casos, representa la Biblia, los Evangelios, las Cartas del apóstol san Pablo o la Regla de Vida de las órdenes y congregaciones religiosas. En la iconografía tradicional de san Gerardo, simboliza la Regla de Vida, que contenía los preceptos fundamentales que todo religioso debía vivir y cumplir para alcanzar la perfección. Hoy día, después de la reforma del Concilio Vaticano II, a esa Regla de Vida se le llama Constituciones y Estatutos. En ella, Gerardo aprendió también el sentido de la mortificación y la penitencia mediante la práctica de la flagelación con el cilicio.

La flor de azucena, en la iconografía y los atributos de los santos, representa la “pureza de corazón”, propia de los limpios de corazón. Nuestro querido san Gerardo fue un hombre de alma pura y vivió profundamente la bienaventuranza que Jesús, Nuestro Señor, pronunció para bendecir a los puros de corazón. El director espiritual de san Gerardo, el P. Francisco Giovenale, afirmaba que san Gerardo “había recibido una gracia especial de Dios, de estar libre de tentaciones contra la pureza”. Esa pureza en san Gerardo lo llevó a no temerle a la santa hermana muerte, representada en su imagen con un cráneo o calavera. San Gerardo fue dichoso porque fue puro de corazón.

San Pablo, dirigiéndose a los romanos, les escribió estas palabras:

Por lo demás, sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman de aquellos que han sido llamados según su designio. Ni la altura ni la profundidad, ni cualquier otra creatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 8, 28.39).

En san Gerardo, el pensamiento de la muerte, como puerta segura a la eternidad, siempre caló profundamente en su vida. Sabía que, para pasar—es decir, para hacer su “pascua”—hacia la vida eterna, era necesario cruzar el umbral de la santa muerte, pues nacemos para morir y morimos para vivir eternamente en Dios. Preguntado en una ocasión si se iba a salvar, Gerardo respondió con confianza y abandono en Dios: “Sí, ya que con tal fin vino Jesucristo a la tierra”. Para san Gerardo, que vivió la espiritualidad de su época, la calavera representaba la muerte, a la cual no temía, porque morir es vivir; es el tránsito a la Casa del Padre 5.

En el contexto del inicio del Año Jubilar por el 300.º aniversario del nacimiento de san Gerardo, el padre general, Rogério Gomes, dirigió una carta a toda la Congregación y a la familia redentorista, en la que declaró oficialmente inaugurado este Año Jubilar, que comenzó el 26 de abril del 2025 y concluirá el 26 de abril del 2026.

Es fundamental que todas las actividades se enmarquen en el Año dedicado a la Misión. San Gerardo fue misionero no solo por el carisma de la Congregación, sino porque aplicó su propio método para llegar a la gente. Esto nos lleva a reflexionar: ¿cuál es hoy la misión del Hermano Redentorista dentro de la Congregación? ¿Por qué en algunos contextos seguimos sin contar con su presencia? Además, debemos considerar la disminución del número de Hermanos en la Congregación, un desafío que nos interpela. Animo a toda la Congregación a vivir este momento de gracia con entusiasmo, poniendo especial énfasis en la promoción de la vocación del Hermano Redentorista, especialmente en los santuarios dedicados a San Gerardo 6.

A la altura de este año 2026, ya han pasado 271 años del tránsito de san Gerardo María Mayela a la Casa del Padre. Son muchos, muchísimos, los devotos de este santo. Cada año peregrinan hacia el Santuario Santo Cristo de Esquipulas de la Agonía hombres, mujeres, jóvenes, niños y ancianos que visitan su venerada imagen. Gerardo sigue recibiéndolos a todos con amor, acogiendo por igual a cada uno y bendiciéndolos desde el cielo. Para las fechas de octubre, la geografía “gerardina” de toda la Congregación se ve agitada por la visita de tantos peregrinos; así, las ciudades de Muro de Lucano, Deliceto, Materdomini y todo el sur de Italia se vuelcan al Santuario de Materdomini. San Gerardo es uno de los santos más populares de la Iglesia, conocido y amado en muchas partes del mundo, y en Costa Rica es objeto de una devoción grande y fervorosa.

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1 Ferrante, Nicola (1955). Storia Meravigliosa di San Gerardo Maiella. Edizioni Padri Redentoristi, Roma.

2 Crónica Viceprovincial, t I.

3 Memorial de los Misioneros Redentoristas de América Central: Cien años de abundante redención (13 de mayo de 1927-13 de mayo de 2027).

4 Majorano, Sabatino & Marrazzo, Antonio (2005). Cumpliendo la voluntad de Dios con alegría: Las virtudes de san Gerardo Mayela en el recuerdo de los testigos del proceso de canonización (Colección Espiritualidad Redentorista, Vol. 12). Ediciones Scala, Bogotá.

5 Rodríguez Alvarado, Bosco José, (2015). Iconografía tradicional de San Gerardo Mayela: ´el santo de los partos felices´. Eco Católico, Costa Rica.

6 Gomes, Rogério (2025, abril 26). Comienza el año jubilar del 300 aniversario del nacimiento de San Gerardo. https://www.cssr.news/spanish/2025/04/comienza-el-ano-jubilar-del-300-aniversario-del-nacimiento-de-san-gerardo/

 

 

 

 

 

 

Sheynnis Palacios, nuestra Miss Universo,

“El volcán de las Américas”




 Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R.


A escala global, uno de los concursos de belleza más importantes es, sin duda alguna, el Miss Universo, fundado un 28 de junio de 1952 por Trajes de baño Catalina's y el Ayuntamiento de Long Beach. Este cuenta con millones de seguidores en todo el mundo que ven el certamen en vivo, a la vez que goza de gran popularidad en las redes sociales, según lo revela Grand Slam (Certámenes de belleza), que destaca los concursos de belleza más importantes del mundo en la actualidad. La noche del evento de Miss Universo, literalmente se paraliza la ciudad. Las familias se reúnen, los amigos se reencuentran, se dan cita en restaurantes o bares, hacen apuestas y festejan a lo grande, y más cuando se trata de la favorita. La actual propietaria de la organización del certamen Miss Universo es la tailandesa Anne Jakkaphong Jakrajutatip, quien es propietaria de los concursos de belleza Miss Universe, Miss USA y Miss Teen USA.

La primera ganadora del certamen Miss Universo fue la finlandesa Armi Helena Kuusela; en Latinoamérica, la primera en ganar este concurso fue la peruana Gladys Rosa Zender Urbina, madre del reconocido actor Christian Dietrich Meier Zender; y en América Central, la primera mujer en coronarse como Miss Universo es la joven nicaragüense Sheynnis Alondra Palacios Cornejo. Algunos han cuestionado que la primera centroamericana en ganar dicho concurso no es Sheynnis Palacios, sino Justine Pasek Patiño, quien es hija de padre polaco y de madre panameña, nacida en la ciudad de Járkov (antigua Unión Soviética), hoy por hoy la segunda ciudad más grande de Ucrania. Justine Pasek suple a la rusa Oxana Fedorova, Miss Universo 2002, quien fue despojada del título a los pocos meses por no cumplir las numerosas obligaciones de una Miss. Pasek fue coronada en Nueva York por el millonario Donald Trump, quien entonces era el dueño del concurso. Por lo tanto, la primera centroamericana en ganar dicho concurso es nuestra Sheynnis Palacios.

La señorita Sheynnis Palacios fue coronada anteriormente como Miss Teen Nicaragua 2016, Miss Mundo Nicaragua 2020 y Miss Nicaragua 2023. Participó en los concursos de Miss Teen Universo 2017 y Miss Mundo 2021. El 18 de noviembre de 2023 representó a Nicaragua en la 72.ª edición de Miss Universo, que se llevó a cabo en el Gimnasio Nacional José Adolfo Pineda, en San Salvador, El Salvador. En la competición, Sheynnis quedó por delante de Miss Tailandia, quien fue la primera finalista; y Miss Australia, la segunda finalista, con lo cual sucede a la estadounidense, R'Bonney Gabriel, Miss Universo 2022. Toda Nicaragua, y no solo este país, vibró de emoción al escuchar a la presentadora del concurso decir: The new Miss Universe is… ¡Nicaragua!

El certamen de Miss Universo toma como criterios de evaluación para elegir a la candidata que va a ceñirse la corona universal lo siguiente: “facilidad de palabra, desenvolvimiento, conocimiento, personalidad, presentación (peinado y maquillaje), vestuario, dominio de escenario, expresión, carisma y actitud”. Califica la inteligencia y el porte de la candidata. La respuesta de la candidata es esencial, puede subir o bajar en puntuación o valoración. A la pregunta que respondieron las tres finalistas del certamen Miss Universo la noche del 18 de noviembre fue la siguiente: “Si pudieras vivir en los zapatos de otra mujer por un año, ¿a quién elegirías?”. Sheynnis elogió en su respuesta la valentía de Mary Wollstonecraft al abrir las brechas en una sociedad que limitaba el papel de las mujeres. Wollstonecraft fue una escritora y filósofa inglesa, figura destacada del mundo moderno, resaltan sus biógrafos. A todo esto, hay que sumar su traje típico 'El Zanate', que Sheynnis lució dicha noche. Este fue catalogado como uno de los trajes típicos más espectaculares del certamen, su diseñador fue el joven nicaragüense Jorge Salazar. El zanate es un ave muy común en Nicaragua. Se le ve en la isla de Solentiname, en el gran lago Cocibolca, donde se le conoce como zanatillo o zanate de laguna.

Las obligaciones de una Miss Universo son múltiples, por ejemplo: “participar en actos benéficos, trabajar por el control de enfermedades, las precauciones frente al sida, la búsqueda de la paz mundial y cumplir con la agenda de las diferentes actividades de los patrocinadores del certamen”, según lo define la Organización Miss Universo y su marca. La agenda de Sheynnis Palacios ha sido amplia en los primeros siete meses de su reinado. Ha visitado El Salvador, Estados Unidos (Ciudad Doral en Miami Florida, donde se reconoce su labor y su impacto en la vida de las mujeres), México, Indonesia, Qatar, Brasil, Costa Rica, Tailandia, Laos, Camboya, China, Filipinas, India, Albania, Francia, Grecia, Mónaco, Colombia, Bolivia, Ecuador, Puerto Rico, República Dominicana y Guatemala.

Nuestra Miss Universo ha sido figura en revistas nacionales e internacionales muy importantes: la revista People, People en Español, Forbes Centroamérica, Haunted Mag, Glamour de Bulgaria, HOLA!, ¡HOLA! TV, Viva Nola, Her World, Fashion, LAWOGA y otras más. Medios de comunicación, radio, televisión, podcasts y redes sociales con millones de seguidores, como Facebook, X, Instagram y otras más, colapsaron en la noche del 18 de noviembre de 2023 al dar a conocer el triunfo de Sheynnis Palacios como Miss Universo. CONFIDENCIAL y su Consejo Editorial seleccionaron a Sheynnis Palacios como Personaje del Año. Dicho medio es un periódico nicaragüense, fundado por Carlos Fernando Chamorro Barrios. Personalidades de todo el mundo, nacionales e internacionales, festejaron el triunfo de la primera nicaragüense en convertirse en Miss Universo. Conductores, presentadores, empresarios, locutores, cantautores, cantantes, actores, políticos escritores, poetas y hasta eclesiásticos felicitaron a Palacios por su triunfo como la nueva belleza universal.

Después de haber ganado el Miss Universo, Sheynnis ha sido invitada a diversos programas de televisión, como Al Rojo Vivo, ¡Hola! TV, Café CNN en Español, Fox 5 New York, La casa de los famosos 4, La Mesa Caliente, The Wall Song y otros más. También, se la ha invitado a galas de coronación de concursos de belleza como Miss Universe Colombia 2024 y Miss Universe Ecuador 2024.

El triunfo de Palacios no solo ha tenido un gran impacto positivo, también los ha habido muy negativos. La dictadura sangrienta de Ortega-Murillo, ante este triunfo sin igual, ha demostrado “irracionalidad” al exiliar a nuestra Miss Universo y a su familia. El triunfo de la modelo, presentadora de televisión y periodista ha molestado a la vicedictadora de Nicaragua, Rosario Murillo, quien calificó la alegría del pueblo nicaragüense como "golpismo destructivo", al salir a las calles la noche del 18 de noviembre para festejar el triunfo de Nicaragua en el Miss Universo. El pueblo nicaragüense tenía cinco años de no expresarse en la calle, por miedo a la represión irracional del sistema autoritario que gobierna el país más grande de América Central. Hay que recordar que nuestra Miss Universo ha sido muy comprometida con la causa del pueblo nicaragüense, que lucha día a día por su libertad, para que Nicaragua vuelva a ser República. Ella participó en las protestas sociopolíticas en contra de la dictadura en 2018. El destierro llegó también para la directora de la franquicia de Miss Nicaragua, Karen Celebertti y su familia. Ella dirigió el certamen de Miss Nicaragua durante más de 23 años.

Sheynnis Palacios se ha colocado dignamente en la línea de mujeres ilustres de Nicaragua, que se han proyectado en los diferentes campos de la sociedad. En esa línea de mujeres ilustres están, entre otras, la beata María Romero Meneses, primera nicaragüense en alcanzar el honor de los altares; Lillian Molieri Bermúdez, actriz de cine y televisión y bailarina, cuya carrera se desarrolló en Hollywood entre 1944 y 1957; Violeta Barrios de Chamorro, primera mujer en Nicaragua y Centroamérica en llegar a la presidencia de la República; Hope Portocarrero DeBayle, ha sido la primera dama más educada, elegante, refinada, seria, discreta y distinguida que ha tenido Nicaragua. Una exquisita y bella dama, comparada con la mismísima Jacqueline Kennedy Onassis; Bianca Jagger, actriz y activista, exesposa de Mick Jagger, cantante de The Rolling Stones; Bárbara Carrera, actriz de cine y televisión y exmodelo, fue la “Chica Bond” en la película Nunca digas nunca jamás, de 1983; Gioconda Belli Pereira, poeta y novelista, quien fue despojada de su nacionalidad en 2023, ganadora del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Belli es una de las escritoras más leídas en España y Latinoamérica; Cristiana Chamorro, periodista y activista nicaragüense. Fue precandidata presidencial en las elecciones generales de Nicaragua de 2021 y quien, sin duda alguna, hubiese ganado ampliamente la presidencia de la República; Martha Debayle, presentadora, empresaria y locutora, presidenta de Media Marketing Knowledge Group, fundadora de bbmundo y Revista Moi.

Cuando Palacios Cornejo se ciñó la corona universal, el canal de televisión CNN en Español la calificó por su lucha como mujer “soñadora y emprendedora”. En 2018, en el corazón de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua, Sheynnis y su señora madre, Raquel Cornejo, para salir adelante, se dieron a la tarea de elaborar ricos nacatamales y buñuelos, delicioso postre nicaragüense elaborado a base de yuca. Con este humilde y sencillo esfuerzo, nuestra Miss Universo se graduó como licenciada en comunicación social o periodismo, en la Universidad Centroamericana (UCA) en 2022.

Sin duda alguna, Sheynnis Palacios es orgullo nica. 

He aquí algunas de sus frases:

“Y este mensaje no es solo para Nicaragua, este mensaje es para el mundo entero: amen su país tanto como yo amo al mío”.

“La cualidad que me ha inspirado y ha inspirado a varias niñas hoy es la humildad y agradecer las pequeñas cosas, porque es allí en donde está la esencia del ser humano”.

“Llegamos al día más esperado por mi niña interior y que ahora es un sueño acompañado por más de 6 millones de nicaragüenses”.

“Esta corona está dedicada a las niñas de todo el mundo, a mi niña interior, a mi familia y a los más de seis millones de habitantes de mi país”.

 

 

 


 Regla: ciudad mágica cobijada con el manto azul de la Madre 

                                               del Señor



Por P. Bosco José Rodríguez A., C.Ss.R.

 

Uno de los quince municipios de la provincia de La Habana, Cuba, es el municipio de Regla. Si nos remontamos a los siglos XVI y XVII, encontraremos los orígenes de este periférico municipio, cuyo nombre autóctono es Guaicanamar, que significa “frente al mar”, pues está ante a la bellísima bahía de La Habana, espejo donde se mira la “Llave del Nuevo Mundo y antemural de la Indias Occidentales”. Según los historiadores, en 1573 ya se conocía la existencia de un caserío de indios, el cual pertenecía al cacicazgo indio de Guanabacoa. Como surgimiento u origen del pueblo ultramarino de Regla, se toma como marco de referencia el 27 de febrero de 1517, cuando le fueron otorgadas las tierras a don Diego Miranda, donde hoy se levanta el santuario de Regla.

El 3 de marzo de 1687, don Pedro Recio de Oquendo concede a Manuel Antonio, conocido como “el peregrino”, un terreno para la construcción de la ermita de Nuestra Señora de Regla. Aquella ermita se levantó con tablas y guano (así le llaman en Cuba a las palmas de tronco alto y redondo), que más tarde sería lo que es hoy: Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla, “faro de la fe cristiano-mariano”.

Regla es el municipio sin hospital. Cuenta con una gran riqueza cultural popular, así lo reflejan sus símbolos municipales: escudo y monumentos nacionales. Entre ellos se destacan su bello Palacio Municipal y el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla, templo de grandes valores históricos y socioculturales, hito luminoso del municipio. Personalidades de gran talla espiritual y moral, como la del siervo de Dios Félix Varela y Morales, están relacionadas a este templo dedicado a Nuestra Señora de Regla.

El poblado de Regla está al este de la bahía de La Habana. Al norte limita con el barrio de Casablanca; al sur y al este con Guanabacoa, mientras que al oeste con la bahía. El municipio de Regla tiene su amplio malecón y mirador. El escritor cubano Alejo Carpentier y Valmont, autor de El siglo de las luces, en sus crónicas llamó a Regla la “ciudad mágica”. Escribió: “Por cinco centavos una lancha con atribuciones de alfombra mágica, puede llevarnos a Regla, la ciudad del misterio, donde reina constantemente, una atmósfera de prodigio”. El municipio de Regla está presente en todas las artes: pintura, escultura, arquitectura, música, danza, literatura y cine; y ha dado a Cuba entera hombres y mujeres que se han destacado en estas bellas artes. Jóvenes brillantes que se han destacado en una o varias de estas disciplinas y que se sienten orgullosos de ser reglanos. El joven escritor reglano, Enzzo Hernández Hernández, autor de la novela Ghosting. Una historia de fantasmas, expresaba con estas sentidas palabras su relación con el poblado que lo vio nacer: “Quienes hemos nacido en Regla y somos conscientes de su historia y costumbres, sentimos un profundo arraigo hacia esta diminuta península. Mucho se ha hablado del carácter ultramarino del pueblo, de la cultura de su gente y sus originarias tradiciones espirituales y religiosas, pero es un lugar tan fascinante que nos sorprende siempre”.

Al caminar por las calles de Regla, podemos ver casas de madera de más de cien años de existencia que ven pasar el tiempo, muy parecidas a las casas de madera que se ven en aquellas antiguas películas del Oeste, del parque temático Oasys MiniHollywood (provincia de Almería, España). También las hay de mampostería y, por supuesto, de clásica y de gran belleza arquitectónica. ¡Realmente son bellísimas y de buen ver! Se pueden observar en sus calles curiosos ´carricoches´ halados por dos caballos y pequeños promontorios de heno en algunas esquinas. En el corazón del municipio están el parque Guaicanamar, el Cine-Teatro Regla y el edificio de la sede del Gobierno Municipal. Otros lugares importantes para los reglanos son el Museo Municipal Eduardo “Gómez Luaces”, el parque Julio Antonio Mella, conocido como “Lamandarria”, ubicado en Benito Anido, cerca de la Notaría Regla y Parque Infantil La Esperanza, entre otros. Y cómo no mencionar sus famosas calles, en las que a izquierda y derecha se asoman las populares “mesitas”, donde se puede adquirir desde un pequeño tornillo a un material de construcción. Este es el pueblo donde tiene su trono la Beatísima Virgen María de Regla.

¿Cuál es el origen de esta tan amada advocación mariana de la Virgen de Regla o Nuestra Señora de Regla? En sus Confesiones, san Agustín cuenta que su madre, santa Mónica de Hipona, tuvo un sueño en el que se le apareció un ángel “de pie sobre una regla de madera”, comunicándole que donde ella estaba allí estaría también su hijo Agustín. Este sueño de la santa de Hipona fue anticipo de la conversión de su hijo Aurelio Agustín, quien más tarde sería el inmenso san Agustín de Hipona, obispo, doctor y padre de la Iglesia. Once años más tarde de aquel profético sueño de santa Mónica, su hijo Agustín estaría en la misma “regla de fe” que su madre. “Me convertiste a ti que ya no apetecía ni abrigaba esperanza alguna de este mundo, estando ya en aquella regla de fe sobre la que hacía tantos años me habías mostrado a ella. Y así convertiste su llanto en gozo, mucho más fecundo de lo que ella había apetecido y mucho más caro y casto que el que podía esperar de los nietos que le diera mi carne”, escribió san Agustín. Así nació la bellísima advocación mariana de Nuestra Señora de Regla, referencia manifiesta a la “regla de la fe” en la que entró san Agustín, al convertirse a la fe de la Iglesia santa católica y apostólica.

Sobre la bendita imagen de Nuestra Señora de Regla, se dice que fue el mismo san Agustín quien la mandó a esculpir. La mantuvo en su oratorio privado y ante esa bendita imagen escribió la Regla o forma de vida monástica que lleva hoy su nombre. El santo de Hipona fue un hombre muy mariano, herencia que recibieron de él todos sus hijos, los frailes agustinos, la gran familia de los agustinos. Estos, a lo largo de los siglos, han honrado a la Santísima Virgen María bajo estas cuatro dulcísimas advocaciones: Nuestra Señora del Socorro, Nuestra Señora de Gracia, Nuestra Señora de la Consolación y Correa y Nuestra Señora, Madre del Buen Consejo.

La difusión de esta advocación tiene focos de irradiación en distintas partes del mundo en forma de santuarios dedicados a María bajo este tierno y dulce nombre de Nuestra Señora de Regla. El escritor Rafael Lazcano, gran conocedor de la Orden de San Agustín, en su libro Historia, leyenda y devoción a Nuestra Señora de Regla, nos presenta el itinerario de fe, vida y amor que ha recorrido por el mundo esta amada advocación. Lazcano nos dice en su obra cómo del antiguo reino bereber africano, ahora extinto, llegó la devoción a la Virgen de Regla a Chipiona (Cádiz). Luego, se extendió a Sevilla, al sur de España. Se venera a la Virgen de Regla en el Convento del Espíritu Santo, Hermandad de Nuestra Señora de Regla, San Acacio, Convento de San Agustín. La devoción reglana también llegó a las islas Canarias, España. En La Orotava (Tenerife), Pájara (Fuerteventura), Los Llanos (Santa Cruz de Tenerife), Los Llanos de Aridane (La Palma) y Málaga. En el mapa devocional de esta advocación mariana vemos cómo ha encontrado un altar en los corazones de miles de españoles católicos.

La Virgen negra que vino del mar desde África tiene su altar en Chipiona, municipio español situado en la provincia de Cádiz. Es el majestuoso Santuario de Nuestra Señora de Regla de Chipiona uno de los focos de fe católica más importantes de toda Andalucía. Este santuario tiene su origen en una fortaleza, que era propiedad de los Ponce de León, llamados los Señores de Chipiona, en el siglo XIV, aunque algunos historiadores afirman que su origen puede ser anterior. Fue restaurado en el siglo XVII, reparación que terminó entre 1835 y 1882.

Las fiestas en honor a Nuestra Señora la Virgen de Regla en Chipiona son consideradas de interés religioso, folclórico, cultural y turístico en Andalucía. Según documentos históricos, estas fiestas se remontan a 1611. Ya en los siglos XVI y XVII, la imagen de Nuestra Señora de Regla era la más conocida y popular de toda Andalucía. En la actualidad, las celebraciones en honor a esta venerada imagen son diversas, como, por ejemplo, pasacalle infantil, izada de banderas e inauguración del alumbrado en el Santuario de Regla, actuación de artistas muy importantes de España, elaboración de una alfombra de sal, en la que participan varias asociaciones, una diana floreada por parte de agrupaciones musicales, entre otras. La procesión de la Virgen de Regla, que parte del Santuario con el acompañamiento musical, es lo más esperado por sus fieles devotos. Esta procesión es histórica. La historia recuerda especialmente la procesión del 8 de septiembre de 1588, cuando se envió a la Armada Invencible para luchar contra Inglaterra. Todos sus devotos vibran al paso de la Virgen negra de Regla, como lo hacía la célebre cantante chipionera Rocío Jurado, “la más grande”, quien le dedicaba la canción “Virgen de Regla”, coreada por muchos devotos de la virgen negra. Todos los 8 de septiembre, la cantante rendía honor a Santa María de Regla desde el tradicional balcón que lleva su nombre: "el balcón de Rocío Jurado". Ni por un millón de euros hubiera aceptado una gala ese día, dijo en una entrevista a Televisión Española. Jurado fue considerada "verdadera embajadora" de las fiestas en honor a Nuestra Señora de Regla. Ella se convirtió en la más notable devota de la Virgen negra. Y así como ella hay miles y miles que vibran al escuchar el nombre santo de la Virgen de Regla.

El itinerario de esta devoción mariana, según la tradición, resulta en que, tras la muerte de san Agustín, en Hippo Regius, el 28 de agosto de 430 d.C., unos monjes, entre los que figuraba el diácono Cipriano, huyeron con la bendita imagen en una pequeña embarcación para salvarla de los vándalos invasores, quienes habían invadido Galia, la actual España y el norte de África. Zarandeados por la furiosa tempestad del mar, llegaron a la playa de Chipiona. Allí, quienes seguían la Regla de San Agustín construyeron una ermita en honor a la Santísima Virgen bajo la advocación de Nuestra Señora de Regla. Con la llegada de la invasión musulmana, la venerada imagen fue resguardada en un aljibe, puesta debajo de una roca, por espacio de varios siglos.

En 1330, un canónigo regular de San Agustín descubrió la bendita imagen de la Virgen negra en el aljibe, que con el paso del tiempo pasó a llamarse el Humilladero del Santuario de Nuestra Señora de Regla. El canónigo bautizó a la bendita imagen encontrada con el nombre de Nuestra Señora de Regla. Junto al Humilladero se encuentra el actual Santuario de Nuestra Señora de Regla. ¿Es esa imagen encontrada en el Humilladero la misma que mandó a burilar el propio san Agustín? Según Rafael Lazcano, a quien hemos citado más arriba, en su obra Historia, leyenda y devoción a Nuestra Señora de Regla, nos dice cómo era la imagen en 1330. Escribe Lazcano: “La imagen de la Virgen de Regla, fechada hacia 1330, era una escultura sedente, más bien pequeña, 62 cms. de alto sin contar la peana que la sustenta, de estilo de transición del románico al gótico, esculpida entre los siglos XII y XIII, en madera policromada y de una sola pieza, desnuda en su origen, y de color moreno”.

Desde finales del siglo XVI, la imagen luce una bellísima túnica, correa agustiniana, manto, velo, diadema real y rostrillo. Luego se le añadió un Niño Jesús sobre su pecho, que está de pie apoyado sobre la pierna izquierda de la imagen de la Virgen, nos lo describe Rafael Lazcano. El santuario de la Virgen negra en Chipiona ha pasado por el deterioro inclemente del tiempo y por la desamortización que se produjo en la época. En 1904 fue demolido el antiguo santuario y en 1906 se levantó el nuevo de estilo neogótico. Es regentado por los frailes franciscanos, quienes con mucho esmero han cuidado del santuario y de la devoción a la Virgen de Regla. El 5 de septiembre de 1954, entre himnos vibrantes, miles de vivas y un sinnúmero de aplausos, la Virgen de Regla de Chipiona fue coronada solemnemente por el cardenal Pedro Segura y Sáenz, arzobispo de Sevilla. Participaron como padrinos figuras de la nobleza, muy renombrados por la historia. En dicha coronación participó el muy notable orador José María Pemán, periodista, dramaturgo y poeta.

En América, nos dice Lazcano, la devoción a la Virgen de Regla llegó a la iglesia de San Agustín, en Guayaquil, Ecuador. Los frailes agustinos promovieron la Cofradía de Nuestra Señora de Regla. En San Pedro de los Milagros, en Antioquia, Colombia, la única y principal patrona de este lugar es Nuestra Señora de Regla desde el siglo XVIII. En el municipio de Tovar, Venezuela, desde el siglo XVII se venera la bendita imagen de Nuestra Señora de Regla, devoción promovida por los misioneros agustinos. En Baní, República Dominicana, conocida como la “Capital del mango”, desde principios del siglo XVIII se venera a Nuestra Señora de Regla. La catedral de la diócesis de Baní lleva el dulce nombre de Nuestra Señora de Regla. Nuestra Señora la Virgen de Regla es un símbolo de la fe cristiana para el pueblo dominicano, convirtiéndose en la patrona de la provincia de Peravia. En la República de Filipinas, en Lapulapu u Opon, provincia de Cebú, se le rinde culto a Nuestra Señora de Regla desde el siglo XVI. Y en los Estados Unidos Mexicanos, la Catedral Metropolitana de Chihuahua, como templo parroquial, fue dedicada a san Francisco de Asís y a Nuestra Señora de Regla. En Florida, Estados Unidos, se erigió la Ermita de Regla (Shrine of Our Lady of Regla), de rito ortodoxo. Ella es la patrona de la Pequeña Habana, en Miami.

En fin, son varios los lugares en África, Asia, Europa y América en donde veneran como madre y patrona siempre fiel a la Virgen Nuestra Señora de Regla. La devoción crece cada día más y más. Porque las palabras de la misma Virgen María se han cumplido: “Por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada” (Lc 1,48). Es así como esta amada advocación de la Virgen negra, Nuestra Señora de Regla, encontró en la “Llave del Nuevo Mundo y antemural de la Indias Occidentales”, La Habana, Cuba, un dignísimo altar material y otro en el corazón de sus hijos los reglanos.

El culto a Nuestra Señora de Regla comenzó en La Habana, a finales del siglo XVII. Tres destacadas figuras intervinieron en la fundación del Santuario de Regla: el obispo Diego Evelino Vélez, Pedro Recio de Oquendo y Manuel Antonio, llamado “El Peregrino”. Si seguimos a los historiadores y cronistas locales, tenemos el siguiente itinerario lleno de sucesos de la devoción a la Virgen de Regla, la Virgen negra de los cubanos, con respecto a su templo, su fiesta y su pueblo:

1687: el 3 de marzo comenzó en Cuba el culto a la Virgen de Regla;

1688: el 16 de enero comenzó la construcción de la ermita de Regla;

1692: 24 de octubre. Uno de los más violentos huracanes azotó sin piedad la parte occidental de Cuba. A este huracán se lo bautizó con el nombre de San Rafael. Este fenómeno atmosférico destruyó la ermita de Nuestra Señora de Regla. Aparece en escena para la historia de Regla, Juan Martín de Conyedo o Juan de Conyedo Martín, quien ayudó a levantar una iglesia más grande de rafia, tapia y tejas, apunta el Pbro. Ángel Pérez Varela en su escrito Notas para la Historia del Santuario de la Virgen de Regla;

1694: se coloca la imagen de bulto de la Virgen, traída de Madrid por el castellano de la Punta don Pedro de Aranda y Avellaneda;

1714: el Pbro. José López Ruiz de Salazar, administrador del santuario, solicitó a los regidores de La Habana proclamar a la Virgen de Regla patrona y protectora de la bahía y puerto de La Habana. El 14 de diciembre, el acta del Cabildo resolvió con una respuesta positiva la petición del padre Ruiz de Salazar. El 26 de diciembre, primer día de la Pascua de Navidad, fue de gran celebración para el Santuario y todos los habaneros y los regidores colocaron a los pies de la venerada imagen las llaves de la ciudad. El obispo y otras autoridades estuvieron presentes;

1716: se amplía la ermita de la Virgen de Regla para recibir a todos los peregrinos y devotos que acudían de todas partes a venerarla;

1717: octubre 20, se instaló el altar del Santísimo Sacramento, y por primera vez, se queda presente para la exposición Jesús Sacramentado en el Tabernaculum Domini. Se contó con la presencia del obispo, hubo procesión, repique de campanas y grandes fiestas;

1743: muerte del ermitaño de Regla, Juan Martín de Conyedo, sepultado en el santuario de Regla, quien amó y consagró su vida a Nuestra Señora de Regla. Vivió en él 51 años;

1744: comenzaron las obras para levantar la muralla que rodea y protege el santuario;

1754: visita eclesiástica al Santuario del obispo viajero Pedro Agustín Morell de Santa Cruz;

1762: la milagrosa imagen de la Virgen de Regla tuvo que ser resguardada por la amenaza de los piratas y corsarios que amenazaban la ciudad de La Habana. La imagen fue trasladada a la iglesia del Calvario;

1794: visita al Santuario del primer obispo de La Habana Felipe José de Trespalacios;

1805: el 21 de agosto, el obispo José Díaz Espada y Fernández elevó a categoría de parroquia a la iglesia de Nuestra Señora de Regla. Se nombra al Pbro. José María Cortés y Salas como su primer cura de almas;

1811: en la inauguración de obras del Santuario de Regla, predicó desde el púlpito, el venerable Félix Varela Morales. Escribe don Eduardo Gómez Luaces que ese día solemne de la inauguración, aunque se contara con 4 campanas muy bellas con nombre cada una en el santuario, ninguna tocó ese día;

1812: el poblado de Regla es declarado municipio en honor a la Virgen de Regla, uno de los más antiguos de Cuba;

1818: tras ser azotado por un huracán, el Santuario de Regla comienza su reconstrucción y finaliza la construcción de la torre por manos nativas;

1885: concluyen los trabajos de reconstrucción del templo de la Virgen de Regla y el 6 de septiembre se hizo la bendición del nuevo altar mayor de Regla, bóveda del presbiterio y vitrales con los evangelistas;

1906: el llamado “ciclón de los jamones” golpeó la estructura del santuario, pero no en grandes proporciones;

1926: uno de los tres más grandes huracanes que ha azotado Cuba afectó las estructuras del Santuario.

1944: 18 de octubre: el tercer gran huracán de la historia de Cuba causó grandes estragos en el poblado de Regla. Resultan dañadas estructuralmente más de mil viviendas;

1955: S.E.R. cardenal Manuel Arteaga Betancourt bendijo e inauguró el 10 de julio, a las cinco de la tarde, la Capilla del Santo Cristo de Limpias, filial de la parroquia y Santuario de Nuestra Señora de Regla, hoy parroquia Santo Cristo Redentor, regentada por los misioneros de la Congregación del Santísimo Redentor. El cardenal Arteaga contribuyó para dicha obra, con la cantidad de 7,450.00 pesos. La idea de una nueva capilla fue de sor Concepción San Martín y de la muy recordada presidenta de la Cofradía del Santo Cristo de Limpias, Srta. Nieves Inchauspi. Su actual párroco es el R.P. Bosco J. Rodríguez A., misionero redentorista nicaragüense.

1956: el 24 de febrero, la venerada imagen de la Virgen de Regla es coronada por S.E.R. cardenal Manuel Arteaga Betancourt;

1958: el 5 de septiembre, la venerada imagen de la Virgen de Regla fue sustraída de su templo y devuelta nueve días después;

1961: es bendecida la nueva pila bautismal del Santuario de Regla;

1965: el 11 de agosto, las autoridades de la nación, declararon al Santuario de Regla “Monumento Nacional”, por su antigüedad y condiciones. Este memorable santuario fue convertido en un lugar que recibe día a día visitantes cubanos y extranjeros.

Es importante anotar que, en Cuba, además de la Iglesia católica e iglesias evangélicas, están presentes tres religiones más: la Regla de Ocha o santería, la Regla de Palo Monte o paleros y la sociedad Abakuá. Además de esta religiosidad sincrética está la presencia del espiritismo, al que acude una gran cantidad de gente. Este tiene tres vertientes: de mesa, de cordón y cruzado. Los orishas fueron relacionados con los santos de la Iglesia católica. Los más importantes orishas son: Obbatalá, relacionado con Nuestra Señora de las Mercedes, quien es el gran orisha; Changó, relacionado con santa Bárbara, muy popular en la república de Cuba; Ochún, relacionada con la Virgen María de la Caridad, es la orisha dueña de los ríos, del amor, del oro y del cobre; y Yemayá, relacionada con la Virgen María de Regla, es la orisha del mar.

El Santuario Nacional de Regla en La Habana es el epicentro donde convergen muchos practicantes de esta religión. Literalmente, el 7 de septiembre, La Habana se viste de azul en el día de la Virgen de Regla. Para los que practican la santería, que son muchos en La Habana, es el día en que se celebra en Cuba a la Virgen de Regla. Ella es invocada como la patrona de los pescadores, Yemayá, la reina de los siete mares. Llevan muñecas de tez negra como el ébano, vestidas de un color azul intenso. La celebración en honor a la virgen negra de Regla está sellada por un riquísimo simbolismo, pues muchos que no profesan la fe santa y católica la invocan desde el interior de su corazón, le piden por su salud y prosperidad, y suplican su protección para aquellos que se aventuran a recorrer las 228 millas marinas (369 kilómetros) en busca de una vida mejor y más digna…

De la mano del historiador y periodista gallego Eduardo Gómez Luaces, haremos una descripción a vuela pluma de la bendita imagen de Nuestra Señora de Regla, su culto, su templo, su fiesta y los aspectos más significativos del poblado que lleva su nombre.

Pero antes, hago un esbozo sobre la obra insigne y sobre el legado del escritor Eduardo Gómez Luaces. Este hombre que perteneció al mundo de las letras, del periodismo y que ostentó nociones de medicina, nació en Ferrol, Galicia, España, ciudad que conserva numerosos yacimientos arqueológicos. Gómez Luaces vivió la mayor parte de su vida en Cuba, a donde llegó con su familia siendo un niño. Su formación intelectual, espiritual y moral la inició en el Colegio de las Escuelas Pías de Guanabacoa. Establecido en el municipio de Regla, estuvo al frente de importantes revistas y periódicos de la época. Se convirtió en el historiador y cronista oficial de este municipio. Entre sus obras más importantes figuran Historia Nuestra Señora de Regla. Sus fiestas. Los cabildos; Un siglo de periodismo en Regla; Regla: su aporte a la medicina cubana en el siglo XIX; Regla y sus hombres del 68; 400 años de historia de Regla; Liceo Artístico y Literario de Regla. El municipio de Regla ha honrado su memoria y legado siete años después de su fallecimiento, el 29 de diciembre de 1982, al bautizar el Museo Municipal de Regla con su nombre.

La imagen bendita de la Virgen de Regla, venerada por la mayoría de los reglanos, es representada con rostro y manos negras. La imagen del Niño Dios que sostiene en sus brazos es de tez blanca y mide 69 centímetros de alto. Está ataviada con siete collares de piedras preciosas. El altar mayor del santuario, en donde se encuentra esta bendita y venerada imagen, es de cedro y su bóveda es de ladrillo bellamente trabajado, que hace juego con el conjunto arquitectónico del templo. La imagen está en el centro del retablo del altar mayor. El presbiterio tiene un techo de bello templete, el cual está sostenido por 8 columnas con bóveda artesonada. La construcción del altar mayor data de 1885. La bóveda está decorada por ciento cinco florones en relieve. El camarín tiene dos lámparas de plata que la adornan y alumbran bellamente.

Las joyas que posee la bendita imagen de Regla son un templete de plata, con lindas columnas y dosel con campanilla, y un trono de plata para las procesiones, entre otras. En el impreso Nuestra Sra. de Regla. Coronación Canónica de la Virgen 1956, el autor describe así el trono de plata para las procesiones: “compuesto de un basamento cuadrado con las esquinas ochavadas, cuatro columnas con bases, separadas por una corona imperial en forma de cúpula, adornada con cinco pompones y catorce campanillas, todas de plata”.

No siempre fue esta imagen la venerada por los reglanos. La primera imagen de la Virgen de Regla venerada en el otrora pueblo de Guaicanamar, ahora municipio de Regla, era al óleo. En 1694, don Pedro Aranda de Avellaneda, llamado el “Castellano de la Punta”, mandó traer una imagen de la Virgen de Regla a su natal España para cumplir una promesa a la Virgen negra. Un 8 de septiembre del año en mención, como cumplimiento de su promesa, don Pedro hizo entrega de la imagen a la ermita del poblado para su entronización. Esa es la imagen que hoy se venera en el histórico poblado de Regla.

La historia nos recuerda, según lo narrado por el ermitaño Juan Martín de Conyedo, el día en que la Virgen de Regla fue proclamada patrona de la bahía y del puerto de La Habana. Para celebrar la proclamación de la Virgen de Regla como patrona y protectora de la bahía de La Habana, se organizaron grandes fiestas en su honor el mismo año de la proclamación y en años posteriores. Estas fiestas se extendieron durante ocho días. Don Eduardo Gómez describe estas grandes fiestas a las que él denomina de antaño, de la mano de Conyedo, como fiestas que unían en un mismo espíritu patriota y mariano a todos los reglanos que amaban a la Virgen bajo la advocación de Regla, para festejar la proclamación tan anhelada de la Virgen negra como su patrona y protectora. A raíz de esta declaración de la Virgen de Regla surgieron dos importantes instituciones: la comunidad de los Ermitaños y la atención a los peregrinos que visitaban Regla.

Como un cortejo real, los navíos fondeados en la bahía de La Habana, adornados todos con banderines de colores, anunciaban el introito de aquellas celebraciones marianas. Figuras importantes de la Iglesia y la sociedad se dieron cita al apersonarse en el santuario: altos jerarcas eclesiásticos como el obispo Gerónimo Valdés; clero y religiosos, el gobernador y capitán Laureano de Torres Ayala, etc., eran los que presidieron aquellas fiestas. Los navíos fondeados en la bahía de La Habana hicieron salvas en honor a la Virgen. Ese día, cuando el sol ya había juntado sus doradas redes y la luna extendió su manto plateado, se podían ver desde el santuario los faroles de los navíos, las fogatas que eran muchas, y se escuchaba la música por doquier, como un gran concierto de espectacular belleza.

En esas fiestas de antaño en honor a la Virgen negra de Regla, muchos de sus devotos se acercaban al santuario para ofrecerle sus agradecimientos con animales y exvotos de oro y plata. Las raíces más profundas del origen del pueblo de Regla están en España. Todos en sus casas, afirma el historiador oficial de Regla, tenían bellísimos altares que engalanaban sus viviendas.

La historia del Santuario de Nuestra Señora de Regla recuerda con mucho agradecimiento a los sacerdotes que han ejercido como capellanes y curas de almas en favor de los feligreses desde su primer pastor, el Pbro. José María Cortés y Salas, hasta el actual, el padre Roberto Betancourt Castro. Uno de los sacerdotes más recordados por los feligreses es el padre Ángel Pérez Varela, quien según el Lic. Orlando González Díaz, historiador y sacristán del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla, estuvo como cura párroco del santuario 43 años y varios meses. Quien les escribe estas letras ha escuchado de personas mayores, octogenarias, palabras muy devotas, ungidas de agradecimiento y admiración por el padre Varela. En la parroquia Santo Cristo Redentor, otrora Capilla del Santo Cristo de Limpias, donde soy párroco, he escuchado testimonios muy bellos sobre este ilustre sacerdote. Lo recuerdan por sus enseñanzas bien ponderadas, con profundidad y claridad de palabra, y por su gran amor y devoción a la Santísima Virgen María.

Hablar del inolvidable padre Varela es hablar de un acontecimiento que marcó la vida de todos los católicos cubanos, me refiero al acto de la coronación canónica de la Virgen de Regla. Nos preguntamos, ¿cómo fue aquella coronación de la imagen de la Virgen de Regla? Ocurrió un histórico 24 de febrero de 1956, fiesta muy señalada en el calendario cívico (aniversario del Grito de Baire 1895) y eclesiástico, pues recuerda en la mayor de las Antillas la lucha contra el colonialismo español y la consagración episcopal de Manuel Arteaga Betancourt (24 de febrero de 1942 por Mons. Giorgio Caruana, nuncio apostólico), primer cardenal cubano y uno de los primeros en América Latina.

Fue el padre Ángel Pérez Varela quien, con el consentimiento del señor cardenal Manuel Arteaga, arzobispo de San Cristóbal de La Habana, en la Preces Petitorias, pide en cinco puntos fundamentales al Venerable Capítulo de la Patriarcal Basílica de San Pedro, en el Vaticano, la coronación canónica de la muy venerada imagen de Nuestra Señora de Regla. El 3 de septiembre de 1955, el venerable pontífice, Pío XII, a través del prefecto de la Sagrada Congregación de la Reverenda Fábrica de San Pedro, el obispo de Frascati, autorizó la coronación con estas palabras: “…por unanimidad decretamos y mandamos que esa predicha y venerada imagen bajo el título de ‘Beatífica Virgen María de Regla’ pueda ser coronada canónicamente con una preciosa corona de oro con la autoridad de este Cabildo del Vaticano”.

Para el gran evento de la coronación de la venerada imagen de Nuestra Señora de Regla, se llevaron a cabo los siguientes actos preparatorios que, a modo cronológico, expondremos al seguir respetuosamente el folleto de Nuestra Sra. de Regla. Coronación Canónica de la Virgen 1956:

-Se constituyó el Comité “Pro-coronación Canónica de la Virgen de Regla;

-El Comité encargó a los talleres de orfebrería “La Estrella de Italia” que crease una hermosa corona de oro para la bendita imagen;

-Se mandó a restaurar el baldoquino de la Virgen y su traje. El tan delicado trabajo se le confió a “El Arte Católico” y la restauración del traje se le confió al artista Pedro Piedrahita;

-El 8 de enero de 1956 se publicó el programa oficial de la coronación de la Virgen negra;

-Los días 20, 21 y 22 se hizo un triduo preparatorio con exposición del Santísimo, rosario, prédica, bendición y salve;

-El 23 de febrero se hizo el traslado procesional de la imagen por el mar hacia la Iglesia Catedral, en la cual se cantaron las letanías, adoración nocturna ante el Santísimo Sacramento y santa misa. La imagen fue trasladada en una bellísima embarcación delicadamente adornada. Iba ataviada con su traje, en su trono restaurado. Durante la procesión acuática se rezó el santo rosario y se entonaron alegremente cantos y vivas a la Virgen. En la procesión iban el alcalde de Regla, autoridades civiles, miembros de la Acción Católica y Comité de las fiestas marianas y varios devotos. En Casablanca y Regla se repicaron las campanas al paso de la bella imagen de Nuestra Señora de Regla. Al llegar al muelle, la imagen fue llevada en hombros por miembros de la Marina de Guerra del Estado Mayor y del Arsenal.

-El histórico 24 de febrero, el templo catedralicio de La Habana había reunido en su seno a una gran cantidad de fieles que llegaron a presenciar el solemne acto de coronación canónica de la Virgen de Regla. A las diez de la mañana dio comienzo la misa solemne en preparación de la coronación canónica de la Virgen, con la bendición de la corona según el rito establecido, lectura del documento de aprobación y el momento tan esperado por todos los fieles: la solemne coronación por el señor cardenal Manuel Arteaga Betancourt, arzobispo metropolitano de la arquidiócesis de San Cristóbal de La Habana. Este fue el momento en que el inolvidable cardenal Arteaga pronunció las siguientes palabras sobre la bendita imagen: “Como te coronamos con nuestras manos en la tierra, así merezcamos ser coronados por Cristo en el cielo”. Los antiguos cañones de la Fortaleza de la Cabaña comenzaron las salvas y las campanas de la Santísima y Metropolitana Iglesia Catedral de La Habana, de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, replicaron para expresar el júbilo de los corazones de todos los fieles allí reunidos.

-El regreso de la venerada imagen se hizo en procesión por tierra desde la Catedral hasta el santuario de Regla. Al terminar el acto solemne de la coronación, la feligresía se dispuso a contemplar la bendita imagen de la Virgen de Regla coronada. La descripción de la corona que nos ofrece el autor del folleto, que hemos seguido fielmente, es la siguiente: “Es de finísimo oro, pesando 18 onzas, de remarcado estilo imperial, con aires bizantinos, lleva en esmalte los escudos de Cuba, La Habana y Regla, y las banderas cubana y pontificia entrelazadas, las conchas que se levantan sobre el cintillo que ajusta la sagrada cabeza llevan preciosos topacios, amatistas y aguasmarinas, y está rematada por una soberbia cruz de brillantes; lleva además un precioso aro salpicado de estrellas con piedras preciosas y además artísticamente colocados brillantes y aguasmarinas en el frontis de la corona”.

-Al caer la tarde del 24 de febrero, la venerada imagen regresó a su casa, el santuario que lleva dignamente su nombre. La carroza fue acompañada por un sinfín de personas, fieles amantes de la Virgen, religiosas y religiosos de diferentes órdenes y congregaciones de La Habana, instituciones católicas, representantes de instituciones cívicas, autoridades del gobierno regional, bandas musicales y miembros ilustres del Clero de La Habana. Todos gritaban a voz en cuello vivas infinitas a la Virgen: ¡Viva la Virgen! ¡Viva la Reina coronada!

El autor del folleto de Nuestra Sra. de Regla. Coronación Canónica de la Virgen 1956, es el ilustrísimo presbítero Ángel Pérez Varela. El padre Varela, con mucho ahínco y gran amor por la Madre de Dios, preparó cada detalle de los actos de coronación de la Virgen de Regla. Con justicia y razón, la Comisión Editora del escrito del padre Varela llama a este tan notorio sacerdote el “¡artífice de la coronación!” A tal señor, tal honor. Valorar en su justo valor.

El 24 de febrero de 2026, la venerada imagen de Nuestra Señora de Regla cumplirá 70 años de haber sido coronada solemnemente por el inolvidable cardenal Manuel Arteaga Betancourt. Para conmemorar este importante aniversario de coronación, feligreses y devotos de esta tan amada advocación se preparan para celebrar y agradecer a Dios por tantos beneficios espirituales obrados por la intercesión de su Virgen negra de Regla, comentó en conversación con quien escribe estas letras el padre Roberto Betancourt Castro, actual párroco del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla.

Antes de terminar de escribir estas letras sobre algunos aspectos de la devoción del pueblo de Regla a la Santísima Virgen María, aclaro que el presente escrito, que el paciente lector ha ojeado u hojeado, no es científico ni histórico ni académico. Esa tarea ya fue cumplida por insignes escritores de pluma exquisita y rigor histórico y documental, pues este su servidor no es historiador. Por ello, quien lea estas líneas debe hacerlo valorando en su justo valor lo expresado en cada palabra y oración. Soy simplemente un misionero que ama la escritura y la lectura, sin ningún título de especialización, alguien a quien le apasiona todo lo referente a una figura que amo después de la de Nuestro Señor Jesucristo: la Bienaventurada Virgen María. Soy un autodidacta cien por ciento. Soy redentorista, hijo del inmenso san Alfonso María de Ligorio, uno de los santos más marianos por excelencia.

Agradezco a los historiadores Orlando González Díaz, Armando González Roca e Israel Domínguez García, sacristán de la parroquia Santo Cristo Redentor, por el material proporcionado en físico y digital. Ellos me confiaron documentos muy valiosos, a saber: Historia de Nuestra Señora de Regla. Sus fiestas. Los Cabildos; Nuestra Sra. de Regla. Coronación Canónica 1956 y Notas para la Historia del Santuario de la Virgen de Regla. Otra fuente consultada fue el libro Historia, leyenda y devoción a Nuestra Señora de Regla, del historiador, bibliógrafo, biógrafo, polígrafo y editor Rafael Lazcano.

Que la Santísima Virgen María, bajo la dulcísima advocación de Regla, interceda por el pueblo cobijado con su manto azul de amor y ternura: Regla. ¡Gracias, Regla!


    Por eso es llamada luna; porque, como dice san Buenaventura, como la luna         está intermedia entre la tierra y los cuerpos celestes, y lo que de ellos recibe lo     difunde a la tierra, así la Virgen es reina colocada entre Dios y nosotros, y ella     nos difunde la gracia”. Como la luna está entre la tierra y el sol, y todo lo que     de él recibe ella lo refleja en la tierra, así María recibe los influjos celestiales        de la gracia del sol divino para transmitirlos a los que vivimos en la tierra” 

(San Alfonso María de Ligorio. Las glorias de María. Capítulo V: María, nuestra mediadora).