Cuadros de la Virgen del Perpetuo Socorro (Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro San Salvador, El Salvador)
Por P. Bosco J. Rodríguez A., C.Ss.R.
Sobre el cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro: los
cuadros de la Virgen del Perpetuo Socorro que estuvieron en el altar mayor de
la iglesia entre 1940, 1950 y 1999 sufrieron un notable deterioro debido al
paso del tiempo.
En la década de 1940, en el altar mayor del antiguo santuario
de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se encontraban las imágenes de Jesús
Crucificado, la Virgen Dolorosa a sus pies, san Juan, san Gerardo María Mayela,
san Alfonso María de Ligorio y santa Eduviges, conocida como la santa que ayuda
a conseguir casas. Estas imágenes fueron trasladadas al nuevo templo,
inaugurado en 1971. El antiguo santuario estuvo en funcionamiento desde 1937
hasta la apertura del nuevo templo. En la actualidad se conservan las mismas
imágenes, además de la de san Charbel.
El padre Luis Iglesias, en su libro Los redentoristas y la
República de El Salvador, obra dedicada al arzobispo de San Salvador, Mons.
Luis Chávez y González, narra el origen del cuadro de la Virgen del Perpetuo
Socorro que presidía el altar mayor de la antigua iglesia del Perpetuo Socorro.
La señora Emilia Simán de Mata mandó pintar, al famoso pintor catalán Pedro
Nubiola y Espinós, un cuadro de la Virgen del Perpetuo Socorro. Este cuadro
estuvo expuesto en 1910 en el Salón de Exposiciones de Barcelona, España. Doña
Emilia lo trajo de la “madre patria” en octubre de ese mismo año, para ser
entronizado en la Parroquia de la Basílica —escribe el padre Iglesias—, quizá
refiriéndose a la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, donde recibió culto
hasta 1935, año en que fue entregado a los misioneros redentoristas.
Sobre otra imagen de la Virgen, leemos en las crónicas que
los redentoristas deseaban colocar una imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro
en el cancel de la iglesia. Y así fue: dicha imagen fue donada por los esposos
Alberto y Berta Vilanova. Esta imagen en bulto era la que salía en procesión en
décadas pasadas.
En el año 2000, el R.P. Roberto Bolaños, entonces superior y
prefecto del Teologado San Alfonso, encargó una nueva pintura de Nuestra Señora
del Perpetuo Socorro a la artista santaneca Loly Sandoval, especialista en arte
sacro y formada en Annhurts College (Connecticut). Esta nueva imagen se destinó
a ser entronizada nuevamente en el altar mayor de la iglesia del Perpetuo
Socorro, ya que el antiguo cuadro de 1958 no era más que un cromo sobrepintado.
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