SANTO DOMINGO DE ABAJO
Managua es una ciudad devota de santo Domingo de Guzmán. Del
1 al 10 de agosto, todos los managuas devotos de “Minguito” celebran sus
fiestas con gran fervor y devoción. En cada casa donde hay un fiel devoto del santo,
hay una imagen suya.
La imagen de Santo Domingo de Guzmán más popular y más
antigua es la encontrada en Las Sierras de Managua por Vicente Aburto, en la
pretendida fecha de 1885, como señala el historiador don Clemente Guido. Existe
otra imagen de santo Domingo de Guzmán muy querida y muy celebrada en la arquidiócesis
de Managua: la imagen de santo Domingo de Abajo, de San Andrés de la Palanca.
Las celebraciones en honor a “Minguito” en Managua, como he
escrito más arriba, “eclipsan” otras fiestas del santoral de nuestra santa madre
Iglesia. En la comarca de San Andrés de la Palanca, entre Ciudad Sandino y el
municipio de Mateare, parroquia Nuestra Señora de la Merced, hay una pequeña
iglesia dedicada a santo Domingo de Guzmán, a quien le llaman “Santo Domingo de
Abajo”.
El santo patrono de la comarca es nada más y nada menos que
san Andrés, apóstol, quien nació en Betsaida, fue uno de los doce apóstoles de
Nuestro Señor Jesucristo y, dando la vida por Él y por su Evangelio, murió
martirizado en una cruz en forma de X. Aunque san Andrés es el patrono del
lugar, y de allí proviene su nombre —San Andrés de la Palanca—, no es el más
celebrado en el sitio, sino santo Domingo de Guzmán o santo Domingo de Abajo.
Al igual que sucede en Managua con las fiestas de santo
Toribio de Mogrovejo y del arcángel Miguel —santos patronos de la arquidiócesis
y de la ciudad, respectivamente—, que se celebran con poco “ruido”, así ocurre
también en la comarca de San Andrés de la Palanca: el 30 de noviembre, día
litúrgico del gran apóstol, no se celebra con la misma popularidad e intensidad
que los tan esperados días del 1 al 10 de agosto, cuando toda la ciudad de
Managua y sus alrededores dan la bienvenida a “Minguito”.
Para conocer la tradición en honor a santo Domingo de Abajo y
cómo se ha desarrollado a través de los años en San Andrés de la Palanca —y que
considero sumamente importante compartir con ustedes, queridos lectores y
devotos de Santo Domingo—, transcribo una reseña histórica de puño y letra del
señor Nelson Isaac Solórzano Pérez, hermano del actual obispo de Granada,
monseñor Jorge Solórzano Pérez. La transcripción la presento íntegra. Hela
aquí:
Para el año 1930 inicia una hermosa tradición, cuando monseñor
Félix Antonio Andino visitaba la comunidad de San Andrés de la Palanca para
celebrar misa cada año, siendo él párroco de la iglesia Cristo del Rosario en
Managua, ya que era para ese entonces el barrio que se encontraba más cerca de
San Andrés. Los campesinos bajaban hasta estos barrios a vender lo que
cosechaban en carretas, caballos o mulas, y de allí traían a monseñor Andino
para celebrar bautizos, comuniones y casamientos.
Para ese entonces había una anciana de nombre Tirsa Saavedra,
quien tenía una imagen de Santo Domingo al cual celebraba todos los años. Ya
por su avanzada edad, decidió donarle la imagen a monseñor Andino para que
buscara un lugar donde construirle una iglesia. El padre decidió donarla a la
comunidad de San Andrés, ya que no había iglesia, pero con la promesa de que
cada año llevarían la imagen a doña Tirsa para que lo celebrara.
Un 7 de agosto de 1930 avisó a la comunidad de San Andrés que
llegaría con la imagen de Santo Domingo y que lo fueran a esperar a la estación
del tren en Los Brasiles. Los pobladores de entonces se organizaron y fueron a
traer a Santo Domingo con chicheros, carretas, a caballo y a pie. Alistaron
pólvora y de esa manera llevaron a Santo Domingo a San Andrés.
Eligieron como primera mayordoma a la señora Isabel Rojas viuda
de Solórzano, quien, con la ayuda de la comunidad, inició la construcción de la
primera iglesia, donando el terreno el señor Daniel Mayorga. De ahí inició la
tradición de Santo Domingo de Guzmán de Abajo, que cada 7 de agosto baja a
Managua, pasando un domingo, y el siguiente domingo regresa a su comunidad de
San Andrés de la Palanca.
La primera visita que hizo Santo Domingo hacia Managua en
procesión se realizó por lo que hoy es el camino viejo, que va desde San Andrés
recto hacia el este, hasta salir a la cuesta del Plomo y llegar a lo que hoy es
el puente León, donde lo esperaban el padre Andino, la señora que había donado
la imagen y los feligreses devotos de Santo Domingo.
La primera iglesia que se construyó era del tipo colonial, con
estructura de adobe. Su altar mayor estaba tallado en pura madera de cedro,
caoba y pochote, maderas preciosas que abundaban en ese entonces.
Para el año 1965 habían estado al frente de las festividades,
como mayordomos, muchos pobladores: Alonso Largaespada, Chico de Paula, Benito
Sánchez y Jesús Solórzano. Para entonces, el sacerdote que visitaba la
comunidad era monseñor Federico Arguello, quien, al igual que monseñor Andino,
visitaba la comunidad cada seis meses o una vez al año.
En 1967, monseñor Federico Arguello, junto al mayordomo Salvador
Solórzano y la comunidad, decidió construir una nueva iglesia, ya que la
anterior, por su tipo de construcción, se había deteriorado demasiado. Esta es
la iglesia actual.
En 1972, después del terremoto, se pobló más lo que era el Open
3, ahora Ciudad Sandino, muy cerca de San Andrés. Allí habían llegado unos
curas misioneros jesuitas. Llegó también a San Andrés el padre Valentín
Martínez, quien por muchos años estuvo al frente de la iglesia y, con visitas
semanales, formó comunidades y fortaleció el fervor a Santo Domingo.
De esta comunidad salió el actual obispo de Granada, monseñor
Jorge Solórzano, hijo de Salvador Solórzano y Josefa Pérez, quienes casi toda
su vida estuvieron pendientes de las procesiones de Santo Domingo y del cuidado
de la iglesia. También tenemos a la hermana Lisset Fuentes García, salida de
esta comunidad y muy devota de Santo Domingo de Guzmán de Abajo. (Fin de la transcripción del
manuscrito del señor Nelson Isaac Solórzano Pérez).
Esta es la tradición oral que he querido poner por escrito
sobre santo Domingo de Abajo, tradición que se ha transmitido de generación en
generación entre los pobladores de la comunidad de San Andrés de la Palanca
desde hace casi cien años.
El recorrido de esta venerada imagen era cubierto por todos
los medios de comunicación social y las redes sociales desde que sale de su
templo en San Andrés de la Palanca. Pasa por el municipio de Ciudad Sandino,
sale a la carretera nueva que conduce a la ciudad de León, con dirección a los
semáforos de Linda Vista. Se detiene frente a las casas de las señoras
Modestana Rodríguez Duarte, viuda de Alvarado, doña “Tana”, y Josefa Silva,
doña “Chepita”, grandes devotas del Santo.
Prosigue su camino hacia la iglesia de Santa Ana y llega a la
parroquia Cristo Agonizante del Rosario, donde fue párroco por muchos años el
inolvidable monseñor Andino, primer párroco de esa iglesia y promotor de dicha
devoción.
Esta venerada imagen de “Minguito”, que baja a la ciudad de
Managua el 7 de agosto, pasa varios días en la iglesia Cristo del Rosario. El
día 10 es llevada en alegre procesión a la Morita, para despedir a Santo
Domingo de las Sierritas, llamado también santo Domingo de Arriba. Allí se da
el “encuentro” de las dos imágenes de Santo Domingo de Guzmán más antiguas y
más queridas por los managuas domingueros: el de Arriba y el de Abajo, como
dicen popularmente sus devotos.
Santo Domingo de las Sierritas sube a su casa, a la parroquia
del mismo nombre, y santo Domingo de Abajo vuelve a la parroquia Cristo del
Rosario para luego regresar a su lugar, a su casa de tantos años, a su querido
poblado de San Andrés de la Palanca.
¡Viva Santo Domingo de Abajo!
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